miércoles, 10 de julio de 2019

Reseñas 3

Reseña


 “El sujeto y El Poder”[1]- Michel Foucault
Reseña reconstructiva[2]


Diego Andrés Galindo Poblador[3]


I.             Primer momento: sobre la temática del texto

A. ¿Cuál es la tesis propuesta por el autor?

Michel Foucault, comienza su texto desde la propuesta de crear una historia de los diferentes modos por los cuales, en nuestra cultura, los seres humanos se convierten en sujetos, seguido a esto realiza una construcción de la definición de poder, en donde este se caracteriza por relaciones entre individuos o entre grupos, desde estructuras o mecanismos a través de un conjunto de acciones que inducen otras y se siguen de otras.

Acorde a lo anterior, Foucault establece que el poder se ejerce solo sobre sujetos libres, y solamente en la medida en que ellos son libres, así mismo afirma que lo que es propio de una relación de poder es el ser, un modo de acción sobre acciones. Conllevando a entender que dichas relaciones se encuentran establecidas en el nexo social, por lo que una sociedad sin relaciones de poder solo puede ser una abstracción.

Por último, Foucault se refiere a las relaciones de estrategia, propias de las relaciones de poder en la medida en que constituyen modos de acción sobre una acción posible, la acción de otros.      

B. ¿Cómo se desarrolla el esquema argumentativo del texto?
La edición de la editorial CARPE DIEM (1991) cuenta con una presentación realizada por los editores del texto, seguido a esto, el filósofo y profesor de filosofía Edgar Garavito, realiza una aproximación a Foucault y su obra desde el texto tiempo y espacio en el discurso de Michel Foucault, que se estructura desde cuatro apartados en los cuales propondrá una serie de hipótesis. Finalizada esta aproximación El sujeto y el poderse estructura desde cuatro capítulos, el primero de ellos se titula Porqué estudiar el poder: la cuestión del sujeto, seguido a este se presenta ¿Cómo se ejerce el poder?, a continuación ¿Qué constituye la naturaleza especifica del poder?, para así en el cuarto capítulo direccionarnos al cuestionamiento de ¿Cómo se analiza la relación de poder?, así por último, el texto nos presenta el capítulo Relaciones de poder y relaciones de estrategia.    

C. ¿Cuáles son las nociones y categorías del texto?
Sujeto, Historia, Subjetivación, Modos de Objetivación, Poder, Relaciones de poder, Economía, Política, Estado, Racionalización, Resistencia, Luchas, Individuo, Mecanismos, Comunicación, Producción, Circulación, Capacidades, Acciones, Consentimiento, Gobierno, Conducta, Ejercicio de poder, Sujetos libres, Libertad, Estrategia, Dominación,

D. ¿Cuáles son las conclusiones que propone el autor, el texto o la teoría?
“Mi trabajo se ocupa de tres modos de objetivación que transforman los humanos en sujetos” (Foucault, 1991, p.51).
“El sujeto esta escindido en sí mismo o separado de los otros. Este proceso lo objetiviza. Como ejemplos están el loco y el cuerdo, el enfermo y el sano, los criminales y los “buenos muchachos” (Foucault, 1991, p.52). 
“He procurado (es mi trabajo actual) la vía por la cual un ser humano se vuelve, él o ella un sujeto” (Foucault, 1991, p.52).
“Por tanto no es el poder sino el sujeto, el tema general de mi investigación” (Foucault, 1991, p.52).
“Es verdad que me he visto bastante envuelto en el problema del poder. Muy pronto me pareció que, mientras el sujeto humano está situado en relaciones de producción y de significación, está igualmente situado en relaciones de poder que son muy complejas” (Foucault, 1991, p.52).
“para comprender acerca de qué son las relaciones de poder, quizá deberíamos investigar las formas de resistencia y los intentos realizados para disociar estas relaciones.” (Foucault, 1991, p.57).
“Se puede decir que existen tres tipos de luchas: tanto contra formas de dominación (étnica, social y religiosa); contra formas de explotación que separan los individuos de lo que producen; o contra lo que liga al individuo consigo mismo y lo somete a otros en esta forma (luchas contra la sujeción, contra forma de subjetividad y sumisión) (Foucault, 1991, p.60).
“La razón para que esta clase de luchas tienda a prevalecer en nuestra sociedad, es debida al hecho de que desde el siglo XVI, una nueva forma política de poder se ha venido desarrollando continuamente. Esta nueva estructura política, como lo sabe todo el mundo, es el Estado … Pero me gustaría subrayar el hecho de que el poder de Estado (y esta es una de las razones de su fuerza) es, a la vez, una forma de poder individualizante y totalizante. (Foucault, 1991, p.62,63).
“El estado moderno occidental ha integrado en una nueva forma política, una vieja técnica de poder originada en las instituciones cristianas. Podemos llamar a esta nueva técnica de poder: poder pastoral.” (Foucault, 1991, p.63).
“La conclusión sería que el problema político, ético, social, filosófico de nuestros días no es tratar de liberal al individuo del Estado, ni de las instituciones del Estado, sino liberarnos a la vez del Estado y del tipo de individualización que está ligado a él” (Foucault, 1991, p.69).
“En cuanto concierne al poder, es necesario primero distinguir lo que se ejerce sobre las cosas y da la habilidad de modificarlas, usarlas, consumirlas, destruirlas; un poder que surge de aptitudes directamente inherentes al cuerpo o transmitidas por instrumentos exteriores” (Foucault, 1991, p.74).
“El termino “poder” designa relaciones entre parejas … en un conjunto de acciones que inducen otras y se siguen de otras” (Foucault, 1991, p.75).
“Es necesario, también, distinguir las relaciones de poder de las relaciones de comunicación que trasmiten información por medio de un lenguaje, un sistema de signos o algún otro medio simbólico” (Foucault, 1991, p.75).
“Las relaciones de poder tienen una naturaleza especifica. Por esta razón, las relaciones de poder, las relaciones de comunicación, las capacidades objetivas, no deben confundirse” (Foucault, 1991, p.75).
“La aplicación de las capacidades objetivas en sus formas más elementales implica relaciones de comunicación; está ligada también a las relaciones de poder. Las relaciones de comunicación implican acciones finalizadas y, en virtud de la modificación del campo de información entre parejas, producen efectos de poder.” (Foucault, 1991, p.76).
“La coordinación entre estos tres tipos de relaciones no es uniforme ni constante. En una sociedad dada no existe un tipo general de equilibrio entre actividades finalizadas, sistemas de comunicación y relaciones de poder” (Foucault, 1991, p.77).
“La relación de poder puede ser resultado de un previo o permanente consentimiento, pero no es por naturaleza la manifestación de un consenso.” (Foucault, 1991, p.83).
“Lo que define una relación de poder es que es un modo de acción que no actúa directa e inmediatamente sobre otros.” (Foucault, 1991, p.84).
“Una persona que actúa: y que, enfrentada a una relación de poder, puede abrirse un campo entero de respuestas, reacciones, resultados e invenciones posibles.” (Foucault, 1991, p.84).
“El ejercicio de poder puede producir tanta aceptación como se le desee: puede apilar muertos y refugiarse tras de cualquier amenaza que pueda imaginar.” (Foucault, 1991, p.85).
“El ejercicio del poder consiste en guiar la posibilidad de conducta y colocar en orden la posible consecuencia.” (Foucault, 1991, p.86).
“La libertad puede muy bien aparecer como la condición para el ejercicio del poder” (Foucault, 1991, p.87).
“La relación entre el poder y la negativa al sometimiento de la libertad, no pueden ser separadas” (Foucault, 1991, p.87).
“En el centro mismo de la relación de poder y constantemente provocándolo, están la desobediencia de la voluntad y la intransigencia de la libertad.” (Foucault, 1991, p.87).
“En vez de hablar de una libertad esencial, sería mejor hablar de “agonismo”; de una relación que es al mismo tiempo una incitación y lucha recíproca, es más bien una provocación permanente que una confrontación cara a cara que paraliza ambas partes.” (Foucault, 1991, p.88). 
“El ejercicio del poder no es un hecho escueto, un derecho institucional, ni tampoco es una estructura que se mantiene o se destruye: el elaborada, transformada, organizada; se dota así mismo de procesos que están más o menos ajustados a la situación.” (Foucault, 1991, p.95).
“Se ve por qué el análisis de las relaciones de poder dentro de una sociedad no puede ser reducido al estudio de una serie de instituciones, ni tampoco al estudio de todas aquellas instituciones que merecían el nombre de “políticas”. Las relaciones de poder están enraizadas en el sistema de redes sociales” (Foucault, 1991, p.95).
“Es cierto que en las sociedades contemporáneas el Estado no es simple una de las formas o situaciones específicas del ejercicio del poder (incluso si es el más importante), sino que en cierta manera todas las otras formas de la relación de poder deben referirse a él.” (Foucault, 1991, p.96).   
“La palabra gobierno, se podría decir que las relaciones de poder han sido progresivamente gubernamentalizadas, es decir, elaboradas, racionalizadas y centralizadas en la forma de, o bajo los auspicios de las instituciones del Estado.” (Foucault, 1991, p.96).
“En efecto, entre una relación de poder y una estrategia de lucha existe una atracción recíproca, una unión perpetua y una oposición perpetua.” (Foucault, 1991, p.102). 
“En cada momento la relación de poder puede llegar a ser una confrontación entre dos adversarios. Igualmente, la relación entre adversarios en sociedad puede, en todo momento, dar lugar a la puesta en operación de mecanismos de poder.” (Foucault, 1991, p.102).
“La dominación es, de hecho, una estructura general de poder cuyas ramificaciones y consecuencias se pueden a veces encontrar descendiendo a las más recalcitrantes fibras de la sociedad” (Foucault, 1991, p.102). 
“Ciertamente puede suceder que el hecho dela dominación pueda ser solamente la transcripción de un mecanismo de poder resulta de la confrontación y sus consecuencias” (Foucault, 1991, p.103).
“Un fenómeno central en la historia de las sociedades, es que ellas manifiestan, de una forma masiva y universalizante, a nivel del cuerpo social entero, la conjunción de relaciones de poder con relaciones de estrategia y las consecuencias resultantes de su interacción.” (Foucault, 1991, p.96). 

II.            Segundo momento: Reconstrucción del texto 

Antes de centrarme en la obra de Foucault considero pertinente realizar una breve contextualización de la época en que esta fue escrita, así como de su autor, desde lo expuesto en el texto “la escritura de la memoria de los positivismos a los posmodernismos”de Jaume Aurell, publicado en el año 2005 por la Universidad de Valencia. 

En este texto Aurell, nos sitúa en los años setenta, periodo de gran importancia para el desarrollo historiográfico, por cuanto allí confluyeron los movimientos participes en el nuevo contexto generado por la “revolución cultural”. Dicha revolución, tuvo como hecho más destacado las revoluciones estudiantiles de Berkley y París que “constituyeron un síntoma inequívoco de que no todo iba tan bien como parecía” (Aurell, 2005, p.113). El síntoma inequívoco al que se refiere el autor es un optimismo como resultado de una “esperanza motivada por la consolidación de las victorias sobre el fascismo en la segunda guerra mundial y por la implantación de un desarrollo económico y científico sin precedentes” (Aurell, 2005, p.113)  

Los anteriores hechos expuestos por Aurell son determinantes para referirse al nacimiento del posmodernismo “en el preciso instante en que una nueva generación rechazaba los ideales de la modernidad, la ilustración y el racionalismo recibidos por sus antecesores” (Aurell, 2005, p.113), una de las principales características que presenta el posmodernismo es el abandono del “pensamiento único de la modernidad y el progreso y considera la historia desde un punto de vista poliédrico, con la intención de liberarla de los tradicionales modelos académicos o metodológicos” (Aurell, 2005, p.114).

Para Aurell son precisamente un conjunto de metodologías y epistemologías las que expone el posmodernismo, y no precisamente una corriente intelectual, presentándose así una convergencia de tendencias como el “posestructuralismo Foucaultiano, el deconstruccionismo derridano, la nueva hermenéutica de Paul Ricoeur y Michael de Certeau y las derivaciones del giro lingüístico. Todas ellas han influido indudablemente, en el modo de concebir y de escribir la historia.” (Aurell, 2005, p.114).

Así mismo, Aurell sitúa la crítica posmoderna a la historia social y economía, la búsqueda de la superación y reacción a corrientes como la historia socioeconómica la cual había tenido una hegemonía en los años sesenta. Es así como la crítica posmoderna a la historia social y económica se da no solo como crítica, sino que se manifiesta en una implantación del posmodernismo a la historiografía, dicha implantación tiene como referencia teóricos que tenían la particularidad de ser franceses y de no proceder de la disciplina histórica. Ejemplo de ello son Lyotard, Baudillard, Barthes, Dumezil, Foucault, Derrida, Kristeva y Deleuze, los norteamericanos que son la excepciones a esta particularidad fueron Dominick LaCapra y Hayden White.

Desde lo anteriormente descrito, resulta desde las ciencias sociales un diálogo interdisciplinar, como lo fueron la conexión de la historia, la antropología y la lingüística en donde se evidencia un énfasis más en el discurso que en la estructura. Lo que llevó a “superar los esquematismos del estructuralismo y el materialismo histórico. Se comenzó a hablar del posestructuralismo, con nombres asociados al de Foucault, Deleuze y Derrida.” (Aurell, 2005, p.118). Dicho posestructuralismo reaccionaba a la historia económica y social, donde se reivindicaba la cultura desde planteamientos influidos por la antropología, la cual para estos años desarrollaba una dimensión más práctica desde los trabajos de campo de Edward Evan Evans-Pritchard y Claude Levi Strauss. 

Aurell, caracteriza a Michael Foucault desde “una borrosidad disciplinar”, que a través de su obra aglutina los valores propios del 68, proponiendo y desarrollando una crítica tanto al poder como al saber establecido, así mismo en sus obras hace una denuncia de “los mecanismos ocultos de dominación y un hábil manejo del nuevo lenguaje-semiótico” (Aurell, 2005, p.119). Así mismo recibió críticas por su lenguaje abstracto y generalizador, que consideraban lo blindaba contra la crítica, Aurell exalta el trabajo de Focault en cuanto fue un intermediario entre la antropología, la lingüística y la historia. 

Comenzaré a reconstruir el texto desde sus capítulos, uno a uno. 
En el primero titulado “porque estudiar el poder” el autor nos presenta como objetivo el precisar la creación de una historia en relación a los diferentes modos por los cuales, desde la cultura, el ser humano se convierte en un sujeto. Foucault establece tres modos de objetivación que transforman a los seres humanos en sujetos; el sujeto que produce, que trabaja, el segundo lo establece a partir de “prácticas de escisión” y por último es autor estudia la vía por la cual él se humano se convierte en un sujeto. Por otro lado, el autor presenta de qué forma abordará el estudio de las relaciones de poder, y así mismo legitima como necesario recurrir a la institución, al Estado, al desarrollo del mismo desde el “estado moderno” y al manejo de este desde lo político en relación a la sociedad. 

En el segundo capítulo ¿cómo se ejerce el poder?,Foucault nos acerca a las relaciones que se presentan frente a cómo se ejerce el poder, entendiendo este como las relaciones que ocurren entre los individuos o grupos a través de estructuras y mecanismos de poder. Así mismo el autor señala como hay de distinguir las relaciones de poder con las relaciones de comunicación, las cuales tiene como función la trasmisión de información por medio del leguaje y a su vez deben de diferenciarse de las relaciones objetivas. Foucault precisa que no deben entenderse tres dominios separados, es asunto de tres tipos de relaciones que se sobreponen y apoyan una de la otra de manera recíproca como medio para un fin. Dicho fin se puede reconocer en lo que llamamos disciplinas ya que se constituye partir de sistemas artificiales a través de sus sistemas de finalidad objetiva y a los sistemas de comunicación y poder que se funden conjuntamente, lo anterior no genera individuos cada vez más obedientes sino crea un sistema cada vez más vigilado entre las actividades productivas, recursos de comunicación y, el juego de relaciones de poder. 

En el tercer capítulo, ¿qué constituye la naturaleza específica del poder?,Foucault parte de señalar como el ejercicio del poder no se reduce a relaciones entre parejas, individual o colectiva, sino que es una forma determinada por ciertas acciones que modifican otras. A partir de esto, afirma que el poder existe cuando se pone en acción, actuando sobre unas estructuras permanentes, por lo cual el poder no es una función de consentimiento. Acorde a lo anterior y en relación con el consentimiento, este puede darse de manera previa o permanente, pero no por un consenso sino precisamente por unas acciones derivadas de las relaciones de poder, dicha acción no actúa de manera directa sobre otros sino sobre sus acciones y estas sobre otras. Foucault precisa que el poder solo puede ejercerse sobre sujetos libres, ya que si no están bajo esta condición lo que se presentará será una relación de represión o dominación, lo que lleva a inducir que no existe una confrontación entre el poder y la libertar, sino una relación recíproca. 

El capítulo cuarto ¿cómo se analiza la relación de poder? parte de señalar el modo en que se analizan las relaciones de poder desde instituciones definidas, develando cuáles son las lógicas y mecanismos elementales de las relaciones de poder, así mismo señala la manera en que se presentan problemas en ciertas instituciones. El primero de los problemas que se sitúa, parte de como los mecanismos de los que se valen las instituciones para su operación se planean en búsqueda de su propia preservación, como consecuencia de esto se presentan funciones reproductivas, particularmente en las relaciones de poder entre instituciones. El segundo parte de un análisis de las relaciones, desde las instituciones, en donde hay una tendencia a identificar y explicar el origen de una institución en otra. El último de los problemas que señala Foucault es que las instituciones se enfocan en privilegiar regulaciones ya sean explicitas o tacitas en las relaciones de poder, presentándose modulaciones de la ley y la coerción de manera evidente en las regulaciones tacitas. A partir de esto se aclara que no debe deslegitimarse el establecimiento de las relaciones de poder en las instituciones, sino por el contrario, estas deben de ser analizadas de manera inversa y si las relaciones están incorporadas en la institución deben de encontrarse fuera de ella. Foucault retoma la definición del ejercicio de poder, entendido este como la forma en la que ciertas acciones pueden estructurar el campo de otras acciones posibles, definición que Foucault relaciona con las relaciones de poder, afirmando que es el ser un modo de acciones sobre acciones lo que nos lleva a entender que dichas relaciones están sobre el nexo social, ya que precisamente el vivir en sociedad conlleva a que se posibilite la acción sobre otras acciones. El autor continúa planteándonos, como el análisis de las relaciones de poder en una sociedad desde una perspectiva política está determinada por diversas condiciones, por la formación histórica, la fuente de su fuerza o fragilidad, las condiciones que son necesarias para transformar algunas o abolir otras, ya que el hecho de que existan unas relaciones de poder en la sociedad no significa que estas sean necesarias. Por último, Foucault expone algunos puntos concretos para el análisis de las relaciones de poder, el primero es El sistema de diferenciaciones, el segundo da cuenta de Los tipos de objetivos, El tercero son Los medios que dan orígenes a las relaciones de poder, el cuarto son Las formas de institucionalizacióny el quinto y último, Los grados de racionalización. 

Foucault comienza el capítulo quinto refiriéndose al empleo de la palabra estrategia, palabra que sitúa en tres maneras distintas acorde a su empleo; primero, hace referencia a los medios empleados para alcanzar un cierto fin, el segundo empleo es designa la manera como un participante, en un cierto juego actúa con respecto a lo que piensa que sería acción de los otros y lo que considera que los otros piensan que sea la suya. El tercer y último empleo, se da para la designación de los procesos que en una situación son usados en confrontación, despojando al adversario de sus medios de combate, obligándolo a que se rinda en la lucha, siendo asunto de los medios obtener la victoria. Para Foucault los tres significados se juntan en situaciones de confrontación -guerra o juegos- donde el objetivo es el de actuar sobre un adversario en tal forma que la lucha, se vuelva imposible para él. Foucault establece que la relación más importante, es aquella que está entre las relaciones de poder y las estrategias de confrontación, ya que en el centro de las relaciones de poder hay una sublevación, desde principios de libertad, lo que lleva a entender que las relaciones de poder necesitan de los medios de escape, de fuga. Las relaciones de poder implican necesariamente una estrategia de lucha, en donde las dos fuerzas no están superpuestas, donde no pierden su naturaleza específica, o donde no se confunden.  Acorde a lo anterior se presenta una relación de confrontación, donde se presenta la victoria por alguna de las dos partes. La estrategia de lucha aparece entonces, como una contrapartida de la relación de confrontación, la cual resulta ser un límite para la relación de poder, donde una de las partes reacciona según el evento, dichas reacciones se presentan a partir de la insubordinación, medios de escape que a su vez posibilitan las relaciones de poder, ya que la contra parte busca someter al insubordinado, buscando reducirlo (llegar a la victoria). Lo anterior demuestra cómo cada estrategia de confrontación busca llegar a ser una relación de poder, y cada relación de poder se inclina hacia la idea de que, si sigue su propia línea de desarrollo y se las tiene que ver con la confrontación directa, puede convertirse en la estrategia victoriosa. La relación entre adversarios que surge de una estrategia de lucha, dentro de una relación de poder, genera una puesta en operación de mecanismos de poder, una de estas es la dominación, una estructura estratégica propia del poder, aceptada y consolidada como un hecho que da lugar a una confrontación entre adversarios. Así entonces la dominación se enfrenta con la resistencia, Para Foucault dicho enfrentamiento se convierte en un fenómeno central de la historia de las sociedades, donde estas manifiestan de forma masiva y universal el nexo de las relaciones de poder con las de estrategia dando como consecuencia su interacción. 


[1]El sujeto y el poder: Trad. De Ma. Cecilia Gómez y Juan Camilo Ochoa – CARPE DIEM Ediciones, Bogotá 1991. 
[2]Reseña producto del trabajo académico en el Seminario específico “Sujeto y poder en Foucault”. Profesora: Ximena Herrera. 2019 – 1. Maestría en Educación. Depto de Posgrado. Depto de PosgradoLa anterior reseña, se realizó teniendo como referencia el texto “En carrera: escritura y lectura de textos académicos y profesionales”; coordinado por Lucia Natale – 1ª edición – Los polvorines: Universidad Nacional de General Sarmiento, 2012.
[3]Estudiante de Maestría…

Editorial 3

Editorial

Es grato para el equipo editorial poner a su disposición la publicación del tercer número del blog Cuadernos EES-MAE. En esta ocasión, para sección Leer y escribircontamos con las potentes ideas del profesor Jorge Jairo Posada Escobar quien basado en su experiencia y práctica como profesor e investigador nos adentra en la reflexión sobre las concepciones y prácticas de lectura y escritura en la Maestría en Educación, específicamente desde los seminarios del programa, a propósito de la formación de maestros e investigadores de la educación y la pedagogía. Sin duda, su escrito nos incita a repensarnos. Solo a manera de abrebocas, cabe hacer las siguientes citas de su escrito: “Cuando pensamos en la lectura de los estudiantes, tenemos que pensar qué leemos los maestros, cómo escogemos los textos que leerán en nuestros cursos los estudiantes.” “¿Cómo fortalecer la construcción de sentido, la apropiación en la lectura y la escritura y sus relaciones con el conjunto de acciones formativas realizadas en la Maestría?”

En cuanto al escrito sobre los Avances de investigación, contamos con los planteamientos teóricos y metodológicos de la tesis deSebastián Gauta, quien se ubica desde los referentes teóricos de la pedagogía crítica para abordar el  recorrido histórico de las políticas de la memoria en Colombia durante el siglo XXI –en especial en la coyuntura actual del Acuerdo de Paz entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP- para rescatar la historicidad de los sujetos y las sociedades que han vivido la realidad del conflicto y violencia política. Bajo la lógica epistemológica y metodológica de Zemelman (2005), y la analogía del proceso de elaboración del tejido de la mochila en espiral y lo que ésta carga, y teniendo como insumo para el análisis informes, marcos jurídicos, leyes y disposiciones ministeriales, artículos y libros especializados, propone repensar y a cercarse a las políticas de memoria, sin dejar de lado el indagar por las apuestas educativas respecto a la construcción de paz.

En la sección de Ensayos y artículos de Reflexión,Juan José Zapata Franco nos presenta su escrito, titulado “La Ciencia: Librería Mutante”. El autor inicia cuestionado ¿Qué es la ciencia? Para pasar inmediatamente a aclarar que ello llevaría ala perplejidad en tanto definirla y entenderla en su totalidad, se supedita no solo a la razón de una sino de varias posturas, ciencias, paradigmas. Destaca que muchos de libros científicos –registros- han sido influenciados por fuerzas poderosas, dejando de lado a los más débiles. Señala que la ciencia puede expresarse mediante pinturas, piedras talladas, inscripciones en muros, etc., y que su registro puede hacer referencia a lo exterior al ser humano o a su interior –en sí mismo- y la relación con su congéneres. Reflexiona que hay libros que son más consultados ya que cautivan las mentes pero que en todo caso la librería se encuentran en una constante transformación.  
 
Como Reseña tenemos la elaborada por 
Diego Andrés Galindo Poblador, del libro “El sujeto y El Poder” – de Michel Foucault. El escrito presenta los constructos de Foucault en lo referente al sujeto y el poder, se encuentra organizado en dos momentos, el primero: sobre la temática del texto, en el que se bosqueja la esencia misma del texto -en su mayoría se escriben citas textuales-; en el segundo: reconstrucción del texto, Diego abre el análisis a partir de la tesis “…Foucault establece que el poder se ejerce solo sobre sujetos libres, y solamente en la medida en que ellos son libres, así mismo afirma que lo que es propio de una relación de poder es el ser, un modo de acción sobre acciones. Conllevando a entender que dichas relaciones se encuentran establecidas en el nexo social, por lo que una sociedad sin relaciones de poder solo puede ser una abstracción… Foucault se refiere a las relaciones de estrategia, propias de las relaciones de poder en la medida en que constituyen modos de acción sobre una acción posible, la acción de otros” y acontonuación argumenta desde sus interpretaciones salida de la lectura concienzuda la tesis misma.  

Esperamos que las reflexiones de los autores en cada sección se diseminen y generen más reflexiones, inquietudes y discusiones. 


Robinson Roa Acosta 
Miembro Comité Editorial

Avances de investigación 3

Avances de investigación


Nodos, nudos y entretejidos de las políticas de la memoria en Colombia[1]
¡Qué la paz no nos cueste la vida!


131 hombres y mujeres que depusieron las armas de las FARC-EP
 han sido asesinados desde la firma del acuerdo de paz hasta el 20 de mayo de 2019, 
193 líderes y lideresas sociales han sido asesinados en Colombia después de la
firma del Acuerdo de Paz.


Se tiene como objetivo realizarun análisis sobre las políticas de memoria institucionales y las propuestas de pedagogía de paz en el período de Posacuerdo en Colombia, Este proceso investigativo se sustenta en la propuesta de Hugo Zemelman (2005) cuando nos invita a dialogar epistémica y teóricamente. Esta apuesta se vincula con cada una de las etapas del proceso de tejido en la elaboración de la mochila, pues a medida que se van dando las puntadas y diseñando los recorridos de búsqueda se van identificando tensiones y apuestas desde los escenarios instituyentes que han asumido la memoria como apuesta ética y responsabilidad política. El símil de la elaboración y significados de las mochilas a la vez que reivindican aspectos culturales de los pueblos indígenas, afrodescendientes y campesinos, quienes siempre cargan mochila, chácara, jigra y quienes a lo largo y ancho del país han padecido la guerra, con cualesquiera de los apellidos que  la nominen: Violencia  política, conflicto armado interno, violencia  socio-política; han “cargado” padecimientos, fortalezas, recuerdos y esperanza durante más 70 años. Los tejidos, entretejidos, nudos, remiendos y orificios decifran hondas heridas, rupturas del urdimbre social, pérdida de identidades y prácticas culturales, quebrantamiento de las colectividades, afectaciones corporales, espirituales, desarraigo, despojo de los territorios, pérdida de la condición humana, aplazamiento de proyectos políticos alternativos, fractura de la hermandad y la confianza (…), y también la decisión de seguir entrelazados, fortalecidos e hilvanando resistencias dignas.
Asumiendo la alegoría del tejido y lo que carga la mochila, se realiza una contextualización sobre las dinámicas políticas y sociales del conflicto armado colombiano, su relación con las políticas de la memoria y su abordaje desde el ámbito educativo; así que se propone un recorrido histórico sobre la formalización de las políticas de la memoria en Colombia durante el siglo XXI, haciendo énfasis en la actual coyuntura marcada por el Acuerdo de Paz suscrito entre el Gobierno Nacional y las FARC-EP. Políticas de la memoria institucionales como: La Cátedra de Paz, la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición y la Comisión Histórica del Conflicto y sus Víctimas, se comparan con los informes de los comisionados en La Habana: Javier Giraldo y Vicente Torrijos, por ser los puntos extremos del ovillo, al evidenciar las tensiones que existen entre los diferentes actores sociales y políticos entorno a la interpretación y comprensión del pasado. Así mismo, se establecieron entrecruzamientos de puntadas existentes entre los Informes de la Comisión y las apuestas educativas institucionales entorno a la construcción de paz.
Al realizar una cartografía de las pedagogías instituyentes para formularalgunas reflexiones en torno a la necesidad de recuperar y visibilizar las apuestas de formación o educación para la paz, afloran otras urdimbres que trascienden el marco institucional y emergen como reivindicaciones y apuestas ético-políticas de organizaciones sociales y de víctimas, las cuales desde la experiencia de base posicionan la memoria ora como metodología, campo de saber, categoría didáctica, medio de visivilización, resistencia  al olvido; lo cual deja a la vista lo sicodélico cuando se trata de combinar apuestas para la construcción de paz en los distintos  escenarios pedagógicos, sin  suscribirse enteramente  a  la enmarcación de la  escuela formal.
Recurrir a la relación entre política y memoria como horizonte de posibilidad y potencialidad para recuperar la historicidad de los sujetos y las sociedades que han atravesado momentos de conflictividad y violencia política generalizada, como un tejido, explica que la investigación “Nodos, nudos y entretejidos” problematice las políticas de la memoria y su abordaje desde la pedagogía crítica, en medio del contexto histórico que atraviesa Colombia, caracterizado por la incertidumbre y el devenir político entorno a la implementación del Acuerdo de Paz, la construcción de escenarios de democracia y memoria histórica.

Entramados metodológicos del tejido
En sus planteamientos epistemológicos y metodológicos Zemelman (2005) señala la necesidad de “avanzar enriqueciendo nuestra relación con la realidad que es el horizonte que nos desafía como hombres. Pensar desde la esperanza para salir de los límites de lo establecido, anticipando el advenimiento de lo nuevo” (p. 9), fundamenta la alegoría del tejido, porque ofrece la oportunidad de recuperar distintas expresiones, tradiciones y saberes propios y que no necesariamente se entrecruzan en marcos referenciales de lo que se concibe como conocimiento científico, pero que  a todas luces se fundamentan en sustentos epistémicos de experiencia, narración y decisión  política. El tejer implica pensamiento, sabiduría y tradición, elementos que se trasmiten de generación en generación a partir de la oralidad y los sentidos, constituyéndose en lenguajes que sobreviven el pasar de los años, problematizando el lenguaje escrito como única opción portadora de verdad y/o legitimidad.

“Todavía seguimos apoyándonos en la acumulación de lo escrito, aunque
debemos revisar esa relación que, con frecuencia, nos ciega ante las nuevas emergencias sociales. Nos quedamos encerrados en esa acumulación, de manera que al no poder incorporar lo nuevo lo excluimos desde los diques de contención en que nos protegemos. Es por ello importante asumir que estamos en un límite en las formas de conocimiento que obliga a transgredir lo sabido y el cómo se ha construido el rigor de la teoría” (Zemelman, 2005, p. 6).

En aras de incorporar los saberes excluidos por la academia en la construcción de conocimiento, el proceso de elaboración de la mochila para acercarnos a las políticas de memoria, es una apuesta por repensar las formas de concebir los saberes populares y las experiencias alternativas, aquí conviene retomar a William Ospina (2016), cuando problematiza la imposición de paradigmas y formas de pensar de carácter colonial relegando otras maneras de ver, concebir y comprender el mundo, la naturaleza y la sociedad: “Aprendimos que la cultura venía de afuera, que la lengua vino de afuera, que la belleza verdadera era la condensada en los cánones ilustres; y crecimos en la incapacidad de mirarnos, de reconocer lo que somos, de aprender a valorar la naturaleza y originalidad de nuestro mundo” (p.34).
El tejido de la mochila en espiral, es una apuesta por repensar las formas de concebir los saberes populares y las experiencias alternativas. Durante el proceso de tejer se establecen unos nodos, los cuales son asumidos como puntos de encuentro, unión y hermanamiento entorno a las memorias y las experiencias de las víctimas y sobrevivientes de la violencia política en Colombia, y se convierten en poéticas mediante las cuales los grupos van entrelazando la historia de sus sufrimientos y la resistencia de sus pueblos; los hilos se entreveran de manera abrupta y crean nudos, que pueden sujetar, trabar y obstaculizar el trabajo, impidiendo darle continuidad al producto que se desea cargar; desde la sabiduría indígena el nudo es la prueba a la paciencia del tejedor o la tejedora, porque implica la decisión de encontrar soluciones para recomponer los hilos y darle continuidad a la obra, superando opciones facilistas como cortar o trozar los hilos, porque al cortar se rompe con la unidad del tejido. Los nudos para esta investigación son las políticas de la memoria institucionales que obstaculizan conocer la verdad de más de décadas de guerra interna, lo cual impide construir escenarios de paz con justicia social; nudos también el poco compromiso de la institucionalidad por implementar los acuerdos de paz, así como las trabas que tiene la ciudadanía para asumirse como sujetos transformadores de la realidad. 
El entretejido, es concebido, como las iniciativas, en torno a la construcción de paz, democracia, memorias y defensa de los derechos humanos, lo cual ha sido posible gracias a la participación de las organizaciones, colectividades y redes de trabajo que han contribuido para la reconstrucción del tejido social roto por la guerra. Iniciativas que contribuyen desde sus identidades, diferencias y reivindicaciones puntuales, que ayudan a juntar puntadas y solidaridades en tiempos de adversidad. La investigación se sostiene en la revisión documental, (informes, marcos jurídicos, leyes y disposiciones ministeriales), artículos y libros especializados, categorías como: políticas de la memoria, memoria histórica, pedagogía de la memoria, institucionalidad e instituyente y paz. Es importante mencionar que el proceso de investigación no ha sido lineal, ni predeterminado, debido a que se han presentado aspectos de la coyuntura política y social del país que han generado que el tema de investigación, su abordaje y sus alcances se vean modificados permanentemente. La apuesta teórica y metodológica busca resaltar los saberes excluidos y estos permitan ampliar las comprensiones investigativas para la actual coyuntura política, en donde urge la necesidad de volver a la palabra y a los saberes de los pueblos para desenredar y aprender las manifestaciones de barbarie y poder encontrar respuestas a preguntas relacionadas a ¿Qué nos ha pasado como sociedad? ¿Cómo remendar el tejido social y humano roto por la guerra? ¿Por qué fuimos testigos, cómplices o indiferentes ante la barbarie? ¿Por qué permitimos que los ejércitos violentaran, desaparecieran y asesinaran? 

Entretejiendo políticas de la memoria
El preguntarnos qué se quiere tejer, para que se quiere tejer y cuáles van a ser los usos del tejido, resulta que su crecimiento es en espiral, que interesa interrogarnos por los ciclos de la vida, la existencia del sujeto, la naturaleza y las colectividades. En la investigación el chipirito (base de la mochila) es la memoria de los hombres, mujeres y colectividades en donde se alberga el recuerdo, también es el ombligo y el vínculo con el pasado, las raíces y los referentes que dan sentido al ahora y permiten la construcción de los proyectos colectivos. El concepto de memoria ejemplar en términos de Todorov (2000) es sostén para esta base porque posibilita la reconstrucción del tejido social y las narrativas que ha dejado la violencia política. 
En el segundo momento, tras agregar las puntadas necesarias y después de determinar las dimensiones necesarias de crecido, está formado el Chipire o plato, el cual se constituye en la base de nuestra mochila, que puede tener forma de caracol, espiral o circunferencias; en esta etapa el pensamiento matemático y geométrico es esencial (debido a que va creciendo cada dos puntadas en el mismo orificio) para que la mochila empiece a tomar forma cilíndrica, la trascendencia del plato radica en que representa la fertilidad de la tierra, la placenta de la madre, la base de la vida y el origen cósmico. El plato de esta investigación son las iniciativas las políticas de la memoria, tanto las de carácter público (no necesariamente político, ni institucional) destinadas a difundir o consolidar una determinada interpretación de algún acontecimiento de pasado de gran relevancia para determinados grupos sociales o políticos, o para el conjunto de un país (Aguilar, 2008, p. 53); porque son las encargadas de mediar y configurar a partir de puntadas las denuncias, reivindicaciones y sentires sobre el pasado, permitiendo que sean la base de la mochila. Políticas que son propias de los contextos de transicionalidad política después de regímenes dictatoriales o democracias restringidas en donde hay importantes experiencias y aprendizajes de Centro América, el Cono Sur, África, Europa y de otros procesos de paz que ha vivido Colombia.
La tercera etapa es denominada crecido,en la cual se empieza a tejer el cuerpo o lienzo de nuestra mochila. El tejido del cuerpo debe ser parejo (no muy apretado, no muy suelto) lo cual varía según el estado de ánimo y concentración de la persona, refleja la conexión espacio-temporal entre la aguja, las manos y el espíritu en cada puntada, porque cada puntada es pensamiento, palabra y se constituye en un sistema escritural; en esta etapa, la combinación de hilos de colores resulta más importante debido a que están ligadas a unos patrones geométricos que dan forma a la representación simbólica que queremos plasmar, para cambiar la hebra de color a color se debe empatar (parar el uso de un color y añadir las nuevas hebras que queremos que primen). En el cuerpo de la mochila están las iniciativas pedagógicas y educativas por la paz, la memoria y la justicia social, tiene importancia porque es allí en donde las sociedades toman como referentes los aspectos éticos, políticos e intelectuales para darle forma y sustento a la sociedad, así mismo son las apuestas éticas y políticas en donde priman unas memorias, unos sentidos y explicaciones del pasado y otras quedan subterráneas.
La simbología plasmada en las mochilas representa las piedras, los árboles, la cotidianidad de las comunidades, el aire, la naturaleza, los sonidos y sentires, así como el pensamiento de la persona que teje, logrando plasmar la representación de la tierra, el territorio y su cosmogonía. Después de finalizar el cuerpo de la mochila viene laBoquilla, la cual consiste en ser un conjunto de puntadas especiales al finalizar el cuerpo, en el cual las puntadas son más gruesas debido a que resulta en el acabado del tejido, así como la representación del alma, la cual protege a quien porta la mochila.
Para tejer la Gaza o colgadera, ya no es necesario hacer uso de la aguja, se requiere de técnica y agilidad en las manos y pies para que con precisión cada hilo logre conectarse cuando se entrecruzan diagonalmente. El tamaño de esta varía según el uso de la mochila, lo que sí es importante es que nuestra gazasea ancha porque cargar la mochila representa responsabilidad y compromiso cultural, ético-político e histórico. Tras terminar la gaza, solamente queda unirla con el cuerpo de la mochila, para lo cual se necesita un par de metros de hilo, lana, fique o el material del cual está hecha la mochila; luego dar puntadas fuertes para que se logren unir o empatar las partes, y empiece el proceso de complementariedad. ¡Lista nuestra mochila! Ahora quien la cargue, portará la memoria de un pueblo, sus tradiciones y su pensamiento; será el encargado de sostener la comunidad, como símbolo de identidad colectiva. Ahora la mochila portara sueños, esperanzas y utopías por contar lo que callan las palabras y testificar los momentos de complejidad que han vivido las comunidades como testimonio de resistencia desde la colonia, pasando por las campañas de evangelización, la violencia política y el exterminio de pueblos enteros por no ser comprendidos desde la alteridad. Es hora de caminar la palabra, es hora de caminar el territorio con nuestra mochila terciada.

Puntadas finales
La investigación comprende que las políticas de la memoria y su abordaje desde la educación son un campo abierto y en disputa, en permanente transformación, donde los diferentes actores institucionales e instituyentes realizan apuestas porque primen sus iniciativas y comprensiones sobre el pasado. No obstante, la persistencia de nudos y nodos sobre las puntadas institucional-instituyente es latente, debido a que no existe una frontera rígida y delimitada que las divida, sino por el contrario, hay unos puntos de encuentro y desencuentros en donde los maestros y sus prácticas pedagógicas están inmersas. Ejemplo de ello es la “Expedición pedagógica -Bogotá-”  Las prácticas de construcción de memoria y paz que han sido agenciadas en y desde la escuela, por maestros y maestras que han visto la necesidad de hacer de su práctica pedagógica una oportunidad para construir nuevos horizontes de sentido entorno al trabajo en territorio y en red con niños, niñas y jóvenes de instituciones de educación -la gran mayoría son de carácter público- que están sumidas en contextos de conflictividad y abandono por parte del Estado. Se sigue tejiendo y la invitación es que haya más participes en esta  labor, para poder conformar escuelas de tejedores de memoria, transformadores de realidades concretas. 

Bibliografía
Allier Montaño, E., & Crenze, E. (2015). Las luchas por la memoria en América Latina. Historia reciente y memoria política.México: Bonilla Artigas: Editoral UNAM, Instituto de Investigaciones Sociales.
Aguilar, P. (2008). Políticas de la memoria y memorias de la política: el caso español en perspectiva comparada.Madrid: Alianza Editorial.
Aguilar-Forero , N. (2018). Políticas de la memoria en Colombia: iniciativas, tensiones y experiencias (2005-2016). Historia Crítica(68), 111-130. Obtenido de https://revistas.uniandes.edu.co/doi/full/10.7440/histcrit68.2018.06
Herrera, M. C. (2016). Narrativa testimonial sobre violencia política y formación de subjetividades. Narrativas de experiencia en educación y pedagogía de la memoria. Obtenido de http://narrativaseducacion.com/images/documentos/memorias/Espacio-biogrfico-memoria-y-ciudadana.pdf
Herrera, M., & Pertuz, C. (2016). Educación y políticas de la memoria sobre la historia reciente de América Latina. Revista Colombiana de Educación, 79-108.
Jelin, L. (2002). Los trabajos de la memoria.Madrid: Sgilo XXI Editores.
Mejía , M. R. (2018). Entre los conflictos y las memorias. En Expedición pedagógica. Aproximaciones a las memorias del conflcito armado desde la escuela(págs. 121-158). Bogotá: Universidad Pedagógica Nacional; Alcaldía Mayor de Bogotá; Secretaria de Educación del Distrito.
Merchán, J., Ortega, P., Castro , C., & Garzón, L. (2016). Narrativas testimoniales: poéticas de la alteridad.Bogotá: Universidad Pedagógica Nacional.
Ortega, P. (2016). La Cátedra de la Paz: Una práctica de formación. En Bitácora para la cátedra de la paz. Formación de maestros y educadores para una Colombia en paz (págs. 221-242). Bogotá: Universidad Pedagógica Nacional.
Ortega, P., & Castro, C. (2014). Prácticas instituyentes y políticas de la memoria en Colombia. Las disputas por los sentidos del pasado.
Osorio , J., & Rubio, G. (2014). Pedagogía de la Memoria y Ciudadanía Democrática: tesis para la deliberación. 2-20. Obtenido de https://www.researchgate.net/publication/305395584
Todorov, Z. (2000). Los abusos de la memoria. Buenos Aires.Buenos Aires: Ediciones Paidos.
Zemelman, Hugo (2005) Voluntad de conocer. El sujeto y su pensamiento en el paradigma crítico. México: Anthropos Editorial; Centro de Investigaciones Humanísticas. Universidad Autónoma de Chiapas, 2005. pp.29-36




[1]El presente escrito se constituye en un avance de la tesis de investigación realizada por Sebastián Gauta, estudiante de la maestría en Educación de la Universidad Pedagógica Nacional.

lunes, 8 de abril de 2019

Editorial 2

Editorial
Claudia Ximena Herrera Beltrán

Para el número 2 de Cuadernos EES-MAE invitamos a la sección de Leer y escribir al profesor Guillermo Bustamante Zamudio a reflexionar sobre el acto de leer especialmente; reflexiones profundas como la siguiente constituyen su escritura, invitándonos a pensar acerca de lo que acontece en relación con la Maestría: ¿qué es leer en la Maestría? Dice el profesor: “Creo que entendemos cabalmente qué es la lectura cuando ya no hay caso: unos segundos antes de morir. ¿No hay allí un secreto? Mientras más leemos, más nos acercamos a entender qué es eso, pero también nos acercamos al fin. Cuando conquistamos la idea, ya no nos sirve... pero —dada esa condición— no tiene sentido abandonar la tarea”. Y sigue su escritura seduciendo al lector: “…Leer va exigiendo tiempo y promete satisfacciones con objetos inteligibles. ¡Vaya si se necesita ser muy raro para preferir leer, en lugar de partirle la espinilla al enemigo!”.

Del lado de los Ensayos y artículos de Reflexión, producidos en la Maestría, seleccionamos un trabajo de Gloria Orjuela egresada de la Maestría en Educación. Su trabajo: “La escuela como dispositivo en el proceso de institucionalización de la educación de anormales”producto de las lecturas y reflexiones en un seminario que tomó en el segundo semestre del 2009, indaga alrededor de la educación de anormales y la relación con la escuela colombiana a comienzo del siglo XX. Escrito sugerente que ayuda a comprender de que modo se entendió tal relación y, desde allí, interrogar a la educación que hoy reciben estos niños. Lo anterior nos hace preguntarnos: ¿qué ha pasado entre la anormalidad de comienzos de siglo XX y la idea de inclusión un siglo después? 

Para nuestra sección de Avances de investigación escogimos un trabajo de Francy Elene Castiblanco Chaparro titulado“La enseñanza de la tecnología en la primera mitad del siglo xx: un saber escolar difuso”. Ella le sigue el rastro a la tecnología y su enseñanza en la escuela colombiana. La entiende atravesada por dos elementos a saber: “primero, con la producción de artefactos encaminados a satisfacer necesidades del entorno y todo lo que ello conlleva (saberes en relación a materias primas, herramientas, máquinas, materiales, procesos, invención, innovación, etc.); y en segundo lugar, con la informática (saberes que hacen posible el acceso, la búsqueda, la selección, la organización y en general, el manejo de información por medio de procesadores). Su indagación va develando una cierta ausencia del pensum escolar, sin embargo, tal afirmación estará impregnada de sospechas muy interesantes.

En la Sección Reseña tenemos el libro “Final abierto: 20 miradas críticas sobre las negociaciones con las insurgencias (2010-2018). Editorial la fogata: Colombia, Bogotá, 2018”que nos facilitó la profesora Jeritza Merchán Díaz. El libro, afirma la autora: “…Nos habla, nos dibuja distintos rostros de generaciones que, desde su dolor, están dispuestas a enseñar lo que implica seguir sumidos en el principio de la eliminación, y a la vez nos invitan a asumir la responsabilidad de formarnos para no seguir haciéndolo, es decir, nos convida a pensar en alteridad. Cada relato pone de manifiesto, en clave de resistencia- ética, el no competir ciudadanamente sino construir en conjunto el sentido de lo humano; no ser hábiles individualmente, sino habilidosos para tejer comunidad; no ser aptos para el desempeño, sino capaces de responsabilizarnos de nuestro quehacer; no ser olvido sino memoria de nuestra existencia, para que las próximas generaciones puedan decir que: haber aprendido de la guerra por siete décadas, nos ha dado la suficiente experiencia de dolor, para decidirnos a no volver a vivir lo vivido”. 

Los invitamos a su lectura, goce, estudio y debate.

Condiciones de publicación 2

Condiciones de publicación


1. Sección de avances de investigación. 
Avances referidos a aspectos teóricos, metodológicos, autor de interés, tema de interés. (No se reciben artículos de investigaciones concluidas por cuanto no tiene el lugar de una revista indexada que si los requiere en su dimensión). 
Aspectos formales: Autor único, condiciones del ensayo: desarrollo de la tesis y bibliografía. 4 cuartillas. Times new roman 12. Espacio sencillo.

2. Sección de ensayo, artículos de reflexión (producto de seminarios temáticos). 
El escrito enviado debe referir el seminario en el marco en el cual se produce. 
Aspectos formales: Autor único, condiciones del ensayo: desarrollo de la tesis y bibliografía. 4 cuartillas. 4 cuartillas. Times new roman 12. Espacio sencillo.

3. Sección de reseñas de libros leídos en la Maestría. Aspectos formales: Escrito-Reseña que dé cuenta de alguna de las lecturas realizadas en el marco de la Maestría. 
Aspectos formales: Autor único y bibliografía. 2 cuartillas. Times new roman 12. Espacio sencillo.

4. Sección de memorias de eventos en los que se haya participado (poster, taller, resumen de ponencia, panel). 
Aspectos formales: Resumen. 2 cuartillas. Times New Roman 12. Espacio sencillo. Se debe incluir datos del evento en mención. Y su formato será en WORD.

El correo institucional en donde se recibirán las contribuciones para el blog es el siguiente: 

cuadernoseesmae@pedagogica.edu.co

Reseñas 2

FINAL ABIERTO: 20 MIRADAS CRITICAS SOBRE LAS NEGOCIACIONES CON LAS INSURGENCIAS (2010-2018)
EDITORIAL LA FOGATA: Colombia, Bogotá, 2018
Jeritza Merchán Díaz

El título de la obra, quienes intervienen en ella, la editorial que nos la pone a disposición y el periodo que cubre, nos sitúa en lugares-espacios; imaginarios, emocionalidades y criterios marcadores de historias y memorias que nos sugieren, demuestran y aseguran que la historia reciente de Colombia no se ha cerrado en términos de haber hecho transición entre guerra y la paz; no solo del período de ocho años, sino en lo que lleva concebida como república.
Distintas miradas que responden a disímiles lugares y concepciones de la guerra y la paz, sea porque hayan sido combatientes, analistas, representantes a cargos públicos. No es fácil escribir sobre la realidad, ni las interpretaciones de la misma, cuando no se ha tenido la oportunidad de tener las distancias narrativas para asesar el pensamiento, la emocionalidad, los imaginarios, las tensiones. Hablar de las miradas de estos 8 años, es sentir esas miradas, olerlas, tocarlas, enojarse o acogerse en ellas. Están en esta obra en las voces de:Victoria Sandino (FARC), Isabel Torres (ELN), Monseñor Darío Monsalve, Iván Cepeda, Aída Avella, Francia Márquez, Aída Quilcué, Miguel Ángel Beltrán, Carlos Alberto Ruiz Socha, Donka Atanassova, Luis Fernando Quijano, Diego Pinto Millán, Alejandro Toro, Gloria Silva, Sonia López, Carlos Aznárez, Antonio Montoro, Ambar García, Libardo Sarmiento, unas son desazón, otras con esperanzas, podríamos decir, exacerbadas; distintas con pesimismo extremo y quizá otras a la expectativas de pensar en “esperar a ver qué pasa”; porque están hablando de una misma historia que estamos caminando todos los colombianos en relación a las negociaciones de paz que, por algunas signaciones materiales, pareciera se repite exactamente con lo ya vivido y constantemente recordado por la experiencia, esas siganciones aunque materiales nos remiten a sensaciones de peligro, temor, desconfianza, pero también de convicciones. 
Otras miradas que se exponen en este libro, nos implican, por ello la disertación sobre las interpretaciones, nos enfrenta a la ambigüedad, no por falta de entendimiento, sino por las tensiones entre la esperanza y la desconfianza, que no son gratuitas, sino que nuevamente se basan en la experiencia y la memoria vivida que trae al pensamiento y a la acción la desazón de certezas con la ilusión de que ya no lo sean. Las vivencias de las realidades que signan y sobre las que distintas autorías hacen elucidaciones sobre las negociaciones, nos hacen volver la mirada hacia decisiones de acción de cierre para ese final que se considera abierto.
Aquí, como maestros nos vamos dando un lugar, las preguntas empiezan a suscitarse: qué hacer para aprender de lo vivido y no perder esa oportunidad de transformar, las distintas voces necesariamente nos llevan a reflexionar sobre lugar que le damos a la memoria experiencial. Esta obra nos invita a asumirla como acontecimiento ético, pero además como categoría didáctica, no para seguir enseñando historias literales (que se repiten), sino simbólicas precisamente para aprender las lecciones y no repetirlas, eso implica tomar la decisión sobre la transformación de imperativos pedagógicos, no solo en las formas, sino y sobre todo en los sentidos.
La trasformación de esos imperativos, por lo menos nos sugiere entender que es preciso formarnos y formar para decidir sobre nuestra propia historia y ojalá un día contar otras memorias, dice el profesor Miguel Ángel Beltrán -uno de los autores-, pues hemos delegado nuestra historicidad y nuestra memoria a la institucionalidad y nos hemos olvidado que por ser sujetos históricos y políticos, las colectividades, las identidades, las acciones sociales que asumen como actos pedagógicos los principios éticos de la resistencia y la dignidad pueden transitar sus historias de manera distinta, lo que implica que pueden narrar sus memorias también de manera distinta.
Estos 20 relatos, retomando a Eric Hobsbawm, desarrollan, reconstruyen y traer a la memoria, distintas maneras de contar las historias, desde abajo, no solo para referenciar, sino para ilustrar vivencias otras, mostrando mundos sensibles local, regional y particularmente, en lo que ha sido y en realidades presentes del aquí y en el ahora; las voces que narran este libro colectivamente, permiten entender que el buen vivir depende en mucho, de que entendamos que la paz es un derecho que no depende de negociaciones, de las partes en la negoción, sino que es patrimonio exigible de una sociedad que se supone moderna, compleja y democrática, es por ello que no se puede hacer oídos sordo a la convocatoria para apropiarnos de las negociaciones, del proceso, de la historia de procesos y negociaciones y de las memorias de frustraciones, dolores de ellos precisamente, para no volver a vivirlos.
 La obra nos invita a buscar las verdades experienciales que confronten las “certezas” impuestas por quienes han ejercido la fuerza para posicionarse como narradores únicos. El poner a conversar 20 relatos, como lectores nos posiciona como lectores emocional, política, histórica y éticamente, pues al asumir que hay principios innegociables, que hay procesos que por más óbices que tengan, cuando se tiene la razón lógica y ética, aunque quieran cerrarse por el modelo despótico, se abren a la historia y la memoria de quienes saben que la fuerza está en la vehemencia, el poder en la razón, la convicción en la ternura de los pueblos y la esperanza en la acción cotidiana. Que ser radical, no implica ser violento ni sordo a otras convicciones. Algunos de los autores y autoras del libro son maestros, entonces es posible transitar pedagógicamente a Otras historias, contar Otras memorias y posibilitar Otras existencias, esa es la grandeza de ser lo que somos, de darnos un lugar en el mundo y en diálogo con Levinas, entender que ese lugar es con Otros, con esos a quienes ni siquiera les hemos visto el rostro, pero que nos importan porque hacen parte de nuestra experiencia existencial.
Final abierto: 20 miradas críticas sobre las negociaciones con las insurgencias (2010-2018)nos habla, nos dibuja distintos rostros de generaciones que, desde su dolor, están dispuestas a enseñar lo que implica seguir sumidos en el principio de la eliminación, y a la vez nos invitan a asumir la responsabilidad de formarnos para no seguir haciéndolo, es decir, nos convida a pensar en alteridad. Cada relato pone de manifiesto, en clave de resistencia- ética, el no competir ciudadanamente sino construir en conjunto el sentido de lo humano; no ser hábiles individualmente, sino habilidosos para tejer comunidad; no ser aptos para el desempeño, sino capaces de responsabilizarnos de nuestro quehacer; no ser olvido sino memoria de nuestra existencia, para que las próximas generaciones puedan decir que: haber aprendido de la guerra por siete décadas, nos ha dado la suficiente experiencia de dolor, para decidirnos a no volver a vivir lo vivido. 
Por eso la importancia de estas 20 miradas, porque son memoria viva y experiencial sobre una realidad que hoy nos convoca a todos sobre lo que estamos viviendo como país, sociedad y cultura. Porque la memoria como acontecimiento ético-pedagógico no es recuerdo sino vivencia; no se hace memoria para la retaliación sino para la reconstrucción; no se evoca para el odio sino para la lección; no es icónica, sino simbólica, por eso nos deja lecciones; sensibilizarnos frente a estas 20 voces no es para ser conmiserativos, sino para ser responsables con la historia de nosotros mismos, con la de los otros y con la de Nos- otros. Por eso la importancia de escuchar memorias recientes, en diálogo con una historia de larga duración que ha sido consignada por vente voces a pesar de la persecución al pensamiento crítico, a la acción política, a las formas de resistencia y a las editoriales alternativas que siguen como La Fogata[1]alimentando el fuego para seguir abrigando la esperanza activa y posicionada. 


[1]En mayo de 2018, la Fiscalía General de La Nación, como prueba implicadora de subversión, el que una persona “adoctrine” niños por invitarlos a leer cartillas editadas por La Fogata.