domingo, 25 de febrero de 2024

Memoria de eventos académicos 19

 

Memoria de eventos académicos


El Departamento de Posgrados de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), realizó el “Tercer Encuentro De Investigación del Departamento de Posgrados espacio en el que fue posible pensar e intercambiar experiencias investigativas y discutir académicamente avances y resultados de investigación, entre estudiantes de los programas del Departamento. El encuentro se realizó en las instalaciones de la Universidad desde el 10 al 14 de abril del 2023, hubo buenos niveles de participación y fue posible ampliar la discusión sobre diferentes temas desde variadas perspectivas investigativas.

sábado, 24 de febrero de 2024

Condiciones de publicación 19

                                       Condiciones de los escritos para las distintas secciones


1. Sección de avances de investigación. 
Avances referidos a aspectos teóricos, metodológicos, autor de interés, tema de interés. (No se reciben artículos de investigaciones concluidas por cuanto no tiene el lugar de una revista indexada que si los requiere en su dimensión). 
Aspectos formales: Autor único, condiciones del ensayo: desarrollo de la tesis y bibliografía. 4 cuartillas. Times new roman 12. Espacio sencillo.

2. Sección de ensayo, artículos de reflexión (producto de seminarios temáticos). 
El escrito enviado debe referir el seminario en el marco en el cual se produce. 
Aspectos formales: Autor único, condiciones del ensayo: desarrollo de la tesis y bibliografía. 4 cuartillas. 4 cuartillas. Times new roman 12. Espacio sencillo.

3. Sección de reseñas de libros leídos en la Maestría. Aspectos formales: Escrito-Reseña que dé cuenta de alguna de las lecturas realizadas en el marco de la Maestría. 
Aspectos formales: Autor único y bibliografía. 2 cuartillas. Times new roman 12. Espacio sencillo.

4. Sección de memorias de eventos en los que se haya participado (poster, taller, resumen de ponencia, panel). 
Aspectos formales: Resumen. 2 cuartillas. Times New Roman 12. Espacio sencillo. Se debe incluir datos del evento en mención. Y su formato será en WORD.

El correo institucional en donde se recibirán las contribuciones para el blog es el siguiente: 

cuadernoseesmae@pedagogica.edu.co

Ensayos y artículos de reflexión 19

 

Ensayo o artículo de reflexión

 

Sobre el concepto de Hombre en Juan Amos Comenio[1]

 

 

“Nada, pues, necesita el hombre tomar del exterior, sino que es preciso tan sólo desarrollar lo que encierra oculto en sí mismo y señalar claramente la intervención de cada uno de sus elementos”1 

 

Andrés Ricardo Malaver Toloza[2]

 

Juan Amos Comenio (1592-1670) fue un celebre pedagogo de la República Checa, nacido en la localidad de Komňa, situada en la región sur oriental del país europeo. Sus ideas respecto a la educación, a la didáctica y a la organización escolar fueron revolucionarias para la época durante la cual vivió, tiempo límite entre la edad media y la modernidad. Actualmente sus aportes se siguen considerando y estudiando de manera profunda en diversas latitudes, pues el legado del moravo es vasto y conserva tremenda relevancia para los estudios históricos y filosóficos de la educación.

 

Así, el presente ensayo tiene por objeto situar el concepto de hombre en la obra Didáctica Magna, escrita por Comenio entre 1627 y 1630, y que fue finalmente publicada en checo cuando corría el año de 1632. No es una cuestión, en el libro citado, aquella que se refiere al sujeto, pues el educador moravo articuló sus reflexiones pedagógicas con una apuesta antropológica, de modo que se apuntaba a la fabricación de los más perfectos individuos que sirvieran luego al mejoramiento general de los pueblos. Unas décadas posteriores el texto fue traducido al latín y, con esto, se extendería el reconocimiento del notable filósofo por todo el continente.

 

A nivel escritural, esta es la estructura propuesta: en primer lugar, una introducción al problema del hombre en Comenio a partir de la definición de tal concepto, luego, el desarrollo alrededor de los argumentos que se presentarán respecto a la tarea de cada uno, para alcanzar su verdadera humanidad, y, finalmente, las conclusiones y referencias que fueron utilizadas durante el texto.

 

El hombre, tal como se anuncia en las primeras páginas de la Didáctica Magna, es la criatura culmen, la más bella y magistral de todas las obras divinas. Nació por la gracia de Dios, y está hecho a imagen a semejanza del altísimo, por tanto, guarda una sublimidad encarnada en él. Los formadores de la juventud deben volver conscientes a cada uno de esta dignidad. Pero, conviene subrayar que, aunque todo este subyugado y dispuesto para responder a la más postrera de las especies, no se debe dejar enredar por los asuntos mundanos o terrenales.  Nada más peligroso, para aquel que nació hombre o mujer, vivir sus años de manera cómoda, holgazana y mediocre, poniendo su cuerpo y entendimiento al servicio de las cuestiones materiales y dejando de lado las espirituales.

 

Siguiendo con tal línea, cada sujeto ha sido llamado a una forma de existencia ulterior. Así pues, según el autor, se viven tres vidas: la uterina, en la cual se forman los primeros órganos durante el refugio que proporcionan las entrañas maternas. No obstante, tal vida no tiene justificación por sí misma, es, mejor, una preparación para el disfrute en el firmamento cuando se sale a la luz. Igualmente, la vida corpórea, no ha de buscar durante la estancia de la carne en el mundo su valía. Es también una etapa en la cual se alista el alma para la última de las vidas, aquella que sería sempiterna. Teniendo esto de presente, el hombre debe basar su existencia en una correcta disposición para retornar al creador, siempre que lo conozca suficientemente (Comenio, 2012). Así pues, si bien se ve obligado por razones naturales a convivir con el prójimo y a vérselas con su entorno social y cultural, el esfuerzo de cualquier persona será inútil siempre que su conducta no se proyecte en clave inmaculada.

 

De lo anteriormente dicho se infiere que la empresa a la cual está destinado cada agente de la sociedad no se inclina a la economía, a la política, a la industria, al éxito personal, entre otros asuntos de carácter etéreo. Su fin último está fuera de la tierra, en tanto ha sido llamado -y así lo atestiguan las sagradas escrituras- a la venerable comunión con el Ser Supremo. La santidad más pura, que se encuentra en el camino de regreso al Cielo, es el asunto definitivo que ha de movilizar la conducta de las gentes.

 

Con todo, hay tareas o deberes que delinean márgenes posibles para poder alcanzar el fin último. Estas tareas, relativas a la vida corpórea, se ven forzadas a considerar aquellos elementos que fueron plantados por la naturaleza para que hombres y mujeres ejerzan su propia magnificencia durante su estancia en el laberinto del mundo. Así, los deberes son, al menos, tres: ser, a su vez, criatura racional, de las otras criaturas, y criatura imagen y deleite de su creador (Comenio 2012). Tales deberes, como ya se mencionó, están subyugados a la última de las disposiciones humanas, concerniente al goce con el ser omnipotente.

 

Ser criatura racional tendrá que ver, dice el moravo, con aproximarse a todas las cosas susceptibles de advertir, ya cercanas, ya lejanas. Se deduce de lo anterior que el mundo es como una escuela, un espacio que ofrece amplias oportunidades de conocimiento, en palabras de Comenio (2012), “un semillero” (p.34), del cual tomamos provecho para posteriormente dirigirnos a la academia eterna.

 

Por otra parte, ser dueño de las otras criaturas consistirá en disponer de estas correctamente, es decir, en utilizar de manera prudente lo que se encuentra organizado por la acción primera de la naturaleza. Es fundamental no someterse a otras criaturas, mucho menos a la propia carne, sino actuar de manera sensata frente a lo ajeno y lo propio.

 

Finalmente, ser imagen y deleite del creador residirá en la veneración que enlaza al hombre con la gracia santificada, motivo por el cual ha de consagrar parte de su vida a la religiosidad y a las sagradas escrituras.

 

Ahora bien, la cuestión a discutir es la siguiente: ¿es suficiente poseer las semillas del conocimiento, de las buenas costumbres y del Salvador para tornar en humano? Si se responde afirmativamente a tal interrogante se argumentará que el lazo hipostático que une a las personas con un ente superior sería lo suficientemente fuerte como para jalonar el proceso de ascenso que va de la tierra al cielo. El tránsito de la vida corpórea a la espiritual se caracterizaría por ser algo así como un a priori antropológico, una condición garantizada de antemano a los hijos de Dios por haber nacido cristianos. En tanto imago dei, no haría falta un fallo o juico divino, pues la salvación estaría resguardada para todas las personas luego de que haya ocurrido su fallecimiento, indistintamente de su causa.

 

En contraste, si se responde el interrogante planteado por la vía negativa, se dirá que no basta con tener los gérmenes innatos, es pertinente allanar el terreno para que prosperen, que se expandan. Por tanto, al innatismo se le añaden las operaciones que el sujeto efectúa por sí mismo sobre sí mismo, o las que, por ejemplo, un maestro ejerce sobre un alumno para lograr un cometido particular, sea o no explicito, por ejemplo, que deje de ser un estulto, que se vuelva honesto, que sea misericordioso, etc. En suma, el “[…] hombre se desarrolla por sí mismo […] pero no puede llegar a ser animal racional, sabio, honesto y piadoso sin la previa plantación de los injertos de sabiduría, honestidad y piedad” (Comenio, 2012, p.61).

 

En tal lógica, si bien no es posible prescindir de los injertos más puros con los cuales los individuos son dotados cuando nacen, no serán, en lo absoluto, suficientes como para no actuar frente a la realidad de una manera decidida, con la intención de hacer que tales semillas produzcan fruto. La hipótesis comeniana sobre el inacabamiento de hombres y mujeres toma relevancia. En tal medida, el sujeto es alguien que, aunque conserve el sacro lazo que lo une con el todopoderoso, debe procurar, valiéndose de sí mismo o de otros, encontrar caminos, -por la vía cristiana- que lo conduzcan a un desarrollo futuro. En síntesis, no se puede pensar que haber nacido homo sapiens garantiza la redención, pues el goce eterno con el creador será asignado únicamente a aquellos que, como ya se mencionó, han trabajado sobre sí o le han concedido a otro la función de hacerlos mejores.

 

Al respecto menciona el pedagogo checo que “conviene formar al hombre si debe ser tal” (Comenio, 2012, p.55). Consecuentemente, se habrán de ejercitar las disposiciones naturales para que se represente la obra de Dios en el mundo, a través de la facultad de conocer, de dominar a los otros y de ser piadoso. Lo que se juega, con el panorama planteado, es la formación para la plenitud. Si a todos es precisa la enseñanza, según lo aseveró el pedagogo europeo, no es por capricho o irracionalidad, sino porque las prácticas pedagógicas son concomitantes con la fabricación de los hombres bien acabados. La definición de hombre como animal disciplinable, que expone el moravo, se cruza con los ejercicios que, desde la primera infancia, se han de seguir en las escuelas si se quiere verdaderamente lograr una enmienda de los asuntos humanos.

 

Entonces, hará falta reformar los recintos escolares para que se encaminen de manera efectiva a responder al arte supremo, a la pampedia, esto es, a la educación universal, a través de libros panmetódicos. Todo el método que se defendió en la Didáctica se dirigiría más allá de las cuestiones escolares, aunque las examine de manera directa. Así que la escuela sería, tomando las palabras del autor, aquel taller tipográfico cuyo cometido es imprimir en la sociedad el arquetipo de humano perfecto. Las indicaciones anotadas, apenas de carácter preliminar sobre mapa utópico que atraviesa el magno proyecto político-pedagógico de Comenio, tendrían como virtud formar individuos libres de errores desde la más tierna

 

A modo de conclusión, se dirá que el problema del hombre, en Comenio, es un problema de naturaleza técnico, en la medida que cada sujeto está obligado a realizar cierto tipo de prácticas ejercitantes -algunas en la escuela y otras por fuera de tales instituciones- con el objetivo de que pueda superar el umbral que comparte con los animales y alcanzar su más absoluto grado de excelencia. En pocas palabras, hay que trabajar por hacerse hombre. Tal trabajo debe considerar, por lo menos, dos cuestiones: los elementos innatos, es decir, las semillas que fueron plantadas en todos los hijos de Dios por la gracia divina al comienzo de la vida. Éstas fijan una provisión ya dada que no puede ser ignorada o pasada por alto a lo largo de la vida. No obstante, no basta con poseer las semillas, es pertinente forzar su despliegue, es decir, superar el innatismo y establecer vías para ocuparse de sí. He aquí la segunda cuestión a la que hombres y mujeres están forzados a atender, siempre que anhelen no ser condenados al fuego eterno.

 

Referencia:

Comenius, J. (2012). Didáctica Magna. Ediciones Akal: Madrid.



[1] Ensayo elaborado como producto de la reflexión dentro del seminario Educación, pedagogía y formación en Comenio orientado por la profesora Claudia Ximena Herrera.

[2] Estudiante de Maestría en educación de la Universidad Pedagógica Nacional.

Reseña 19

 

Reseña

EL PANÓPTICO: LA VIGILANCIA COMO HERRAMIENTA DE PODER[1]

Carol Cifuentes[2]

  

“La fetidez del aire es menos dañosa a la salud, que la infección moral”

Bentham El Panóptico.

 

El panóptico de Bentham Jeremy, es una obra editada a finales del siglo XVIII, en la época existía la problemática de la visibilidad de los cuerpos, de los individuos, de las cosas, desde una mirada centralizante. Desde esta perspectiva, surge el panóptico como un instrumento de poder específico para resolver estos problemas de vigilancia, al consistir en una construcción cuyo diseño, circular, con ventanas y mucha luz, permitían un proceso de observación constante, cuya instrumentalización inicia como la casa de penitencia donde las personas privadas de la libertad tenían la posibilidad de reformar sus costumbres como reclusos.

La propuesta surge desde una mirada de inspección, cuyo principio único era establecer el orden y conservarlo durante mucho tiempo. Bentham plantea el problema de la visibilidad organizada alrededor de una mirada dominadora y vigilante, de este modo el autor define unos elementos (recursos) desde las cuales se podrán establecer estructuras comportamentales a partir de las que el sujeto observado (preso) podrá interiorizar y adoptar patrones que le llevarán al proceso de transformación buscado y que le permiten reinsertarse como un hombre de bien en la sociedad.

Uno de estos elementos, es la vergüenza, el preso desarrolla el temor a la censura de aquellos con quien comparte, luego la visibilización total de los espacios, le cohíben de adoptar conductas inapropiadas y ajustarse a los patrones generalizados.

Otro elemento que incursiona es el trabajo, visto como un mecanismo de normalización, el preso deberá encontrar en el mismo, consuelo y placer, pero sus actividades deberán alternarse entre el sedentarismo y lo laborioso, para evitar que caiga en la rutina y el aburrimiento.

Se involucran a su vez otros elementos como el alimento, la vestimenta, el aseo, la salud y las actividades para el tiempo del ocio, dichos elementos no distan mucho de los medios de control actualmente existentes, como sujetos nos vemos inmersos en actividades rutinarias, cuyo control no es de nuestro total resorte y muchas de las decisiones que se pueden tomar desde el libre albedrío, están limitadas por las posibilidades previamente establecidas de esos macrosistemas de poder.

Es por esto por lo que la lectura del Panóptico se considera muy pertinente, dado que permite realizar análisis de diversos conceptos, que si bien surgen en un contexto específico de la casa de penitencia y los sujetos privados de la libertad para ser transformados y vigilados; esto puede ser llevado a otros contextos y realidades. En una entrevista realizada a Michel Foucault sobre “el ojo del poder” él planteaba a propósito de la obre de Bentham y su idea de panóptico, que su propuesta de visibilidad del sujeto, era desarrollado por primera vez en la escuela militar de París (1755), y después esa idea del sujeto aislado se fue ampliando a otros contextos, bajo múltiples argumentos a saber: en el contexto escolar (edades y pertinencia de saberes), prisión (gravedad del delito) hospital (gravedad y contagio) y la industria (proceso), luego ese escenario abierto y visible de constante vigilancia, no sólo se hizo posible en las cárceles sino que se extendió a otros espacios.

Pero el panóptico no resolvería exclusivamente esa vigilancia, también permitiría no sólo tener a muchos hombres allí sometidos y vigilados sino también por su arquitectura la vista completa de quienes los cuidan, ello en aras de evitar las tiranías subalternas, las vejaciones secretas, lo que alguna forma tiene incidencia en la disminución de castigos, ahora bien, si la misión es la transformación del sujeto, esto no se realiza de manera directa, se desarrolla a partir de subpoderes que se van dando desde los elementos de intervención ya antes mencionados.

Finalmente, y no menos importante, resulta el control del tiempo y la utilidad del sujeto, donde es poca la posibilidad que se tiene, dadas las rutinas y actividades previamente definidas y organizadas, hasta en los tiempos de ocio, no existía pues libertad, ya que estos espacios estaban permeados por unos procesos formativos (días domingo) que se abordaban desde el aprendizaje de otros saberes como la lectura, la escritura y la aritmética.

Así las cosas, el Panóptico resulta ser una obra fascinante y reflexiva desde el ejercicio del poder y vigilancia en el que nos podemos encontrar como sujetos en un contexto, lo que pensamos que es la libertad, no es otra cosa que una vigilancia aceptada, de unos micropoderes, capilares como dice Foucault, que poco a poco logran hacer de nosotros sujetos útiles y que aprovechan el tiempo, no hay espacio para ser otra cosa; ¿no hay escapatoria?, esa la gran pregunta de Foucault a la sociedad, pero de manera particular para nosotros.


BIBLIOGRAFÍA

Bentham, Jeremy. El Panóptico. Editorial La Llevir-virus. 2020



[1] Texto presentado dentro del seminario de maestría Escuela, Disciplina y técnica trabajado por los profesores Aliex Trujillo, Ximena Herrera y Bernardo Galindo.

[2] Estudiante de Especialización en Pedagogía

Leer y escribir 19

Avances de investigación 19

 

Avances de investigación

 

LA ENSEÑANZA DE LA MÚSICA EN PRIMARIA EN LOS AÑOS 60[1]

Sergio Andrés Jaime Chiquillo

Este texto quiere dar cuenta de lo que hasta ahora he pensado realizar como proyecto de investigación, en él parto de mi experiencia personal con la música, luego hablo del trabajo como profesor de música que vengo realizando y que de una u otra forma incide también en esta idea que tengo para trabajar en la especialización, posteriormente presento aquello que la formación en la especialización ofrece y me aporta al proyecto y termino planteando los objetivos y la pregunta de mi proyecto.

Mi encuentro con la música: entre el miedo y el asombro.

En los 1990 la formación musical en primaria no tenía un carácter obligatorio de asistencia, en algunos colegios ni siquiera había profesor de música, los acercamientos musicales eran por parte de la banda marcial que no todas las escuelas y los colegios tenían; los profesores que acompañaban esas bandas no tenían la formación adecuada, tampoco pertenecían al magisterio, solo eran contratados para los ensayos; muchas de las estrategias metodológicas eran absurdas por su falta de conocimiento pedagógico y técnico musical, para dar un ejemplo, a los estudiantes que pretendían tocar la corneta, un instrumento tipo trompeta sin émbolos, los paraban con el instrumento en los labios al frente de una pared y le daban un golpe en la parte de atrás de la cabeza con la finalidad de partir los labios, la justificación de esta práctica, según la persona que lo realizaba, tenía que ver con que los labios debían obtener una callo para que la embocadura se acoplara a la boquilla de la trompeta, de esa forma sonar mejor; esta idea es totalmente descabellada, el proceso de aprendizaje de instrumentos de viento si genera un tipo de callo en la boca, siendo este progresivo dependiendo de la intensidad de la práctica instrumental, es innecesario e irresponsable tratar por medio de golpes o malos tratos alcanzar lo que el desarrollo del instrumento produce con el paso del tiempo; por otro lado, las cercanías que existían en el aprendizaje musical se obtenían en las instituciones que el Estado proporcionaba para tal fin como casas de cultura, bibliotecas o profesores particulares de música.

Desde otro escenario educativo, en la formación musical en secundaria, desafortunadamente no todos los colegios tenían profesores licenciados en música, aunque si existía la asignatura y era obligatoria en todo el proceso, las herramientas que el Estado o la institución podían brindar eran escasas, igual que en la primaria, en los colegios también habían bandas marciales, lo irónico del asunto era que los docentes de música no participaban activamente en esta banda, lo hacían los docentes de educación física, que poco o nada tenían de preparación musical. La mayoría de las clases de música estaban abordadas a un enfoque pragmático, interesante propuesta, con la excepción de que los instrumentos que se podían utilizar eran primordialmente las flautas dulces con una única tesitura, la flauta dulce soprano, por otra parte, en algunas clases se solicitaba a los estudiantes cantar para la apreciación del docente; hasta ahí fue toda la formación que se podía recibir en un colegio con título de bachiller académico.

En un contexto más específico dentro de la formación musical académica, como el programa de licenciatura en música, en una universidad pública, se puede decir que es un mar de conocimiento con un centímetro de profundidad, materias específicas de música, como solfeo, armonía, dirección musical, práctica de conjunto, instrumento principal, texturas, historia de la música, organología, contrapunto, y junto a esto asignaturas de pedagogía, por ejemplo historia de la pedagogía musical, didáctica y práctica docente; en definitiva, la mayor formación musical formalmente obtenida fue desarrollada en la educación superior.

Un profesor de música con pocas horas…

En el marco docente, en la práctica pedagógica musical, de ninguna manera se debe creer que el mal trato o intentar obtener un resultado sin su debido proceso con métodos agresivos o utilizando golpes pueda ser una opción metodológica; al mismo tiempo, el aprendizaje de la música viene acompañado de otras virtudes como la disciplina y el trabajo en grupo, esto quiere decir que los estudiantes viven procesos de convivencia por medio de la práctica musical, donde los instrumentos musicales variados, son la pauta representativa para lograr tal fin, como también el desarrollo de su instrumento natural, la voz, es indispensable para el reconocimiento de la musicalidad interior, además, la necesidad del control y la libertad corporal, con ejercicios de rítmicos que puedan establecer relación de la música con el cuerpo y por último, el reconocimiento de las teorías, las técnicas y los conceptos musicales que son los fundamentos para superar los obstáculos que presenta la práctica y el aprendizaje musical.

La comunidad educativa necesita del arte, de la música, no es suficiente con lo poco que se puede aprender en la educación superior, desde la infancia el aprendizaje musical debe ser tan importante como cualquier otra asignatura, precisamente esta formación tan débil de la música en el presente, debió tener una ruptura, los planes educativos del ministerio de educación nacional en algún momento detuvieron este proceso de formación musical, llegando a tener tan poca importancia la música y la formación artística, que pueden estar relacionados con las dinámicas sociales por las que el país ha pasado.

La especialización en pedagogía que interroga un saber escolar: la música

Los recorridos históricos de la enseñanza musical en las instituciones educativas del Estado han sido una fuente de cuestionamientos, como también lo son, las políticas educativas, y las indicaciones particulares de las asignaturas programadas en las escuelas y colegios, en esta búsqueda se puede encontrar que la educación musical ha estado presente en algunas épocas y en otras no, esto crea un recorrido interesante para el conocimiento de los contextos educativos y sus repercusiones sociales en el presente, lo anterior tiene un tinte de análisis musicológico, pensar cómo la enseñanza musical puede influir en los procesos sociales, en el desarrollo cognitivo de los estudiantes, también para analizar por qué las plazas de los maestros de música son menos que para los docentes de otras asignaturas, todas estas preguntas que empiezan a rondar por mi cabeza y a las que intento recoger dentro del proyecto, reconociendo que al final tendré que elegir y abandonar algunas, de pronto para más adelante.

Puestas, así las cosas, decido entonces preguntarme: ¿qué discursos configuraron la enseñanza de la música en Colombia entre 1963 y 1965? Esto será apenas un trabajo exploratorio y sólo trabajaré dos documentos: el decreto 1710 de 1963 y las cartillas de la misión alemana de los dos primeros grados de primaria, para mirar las continuidades y aquellas rupturas en la enseñanza de la música.

Otros ya cantaron y contaron la música

Para empezar con mi proyecto, realizo antes una mirada a otros trabajos que también abordaron el tema o el periodo, encontrando miradas variadas y puntos de vista diversos, que me ayudaron a definir mucho mejor el proyecto respecto de lo que quiero realizar como trabajo de investigación para la especialización.

Un proyecto investigativo que se acerca a esta pregunta está en la revista Educación y cultura de julio de 1988, reforma educativa, con el título reformas de la enseñanza en Colombia 1960-1980, escrito por Alberto Martínez Boom, Carlos E. Noguera R. y Jorge Orlando Castro, donde se puede encontrar el análisis a unas reformas educativas como el decreto 1710 de 1963, también sobre la planificación educativa, los modelos curriculares y su relación con otras propuestas internacionales; este escrito tiene un valor contextual aunque no se refiere específicamente a la educación musical, si se refiere a la escuela primaria en los años 60.

Un artículo que también hace referencia a estos años, a la educación y a las reformas, es el escrito por José Eriberto Cifuentes Medina y Aura Lucia Camargo Silva, con el nombre de la historia de las reformas educativas en Colombia, haciendo un repaso desde el siglo XIX, hasta el año 2016 aproximadamente, donde hacen un análisis sobre los procesos de reformas que se dieron en Colombia con respecto a la educación

Y un trabajo de pregrado que habla de la historia de la música postmoderna colombiana escrito por Felipe Betancourt Cajiao, específicamente habla de la música que circulaba en las épocas desde 1950 hasta la actualidad, donde esta investigación no recurre a la educación ni se relaciona con las reformas educativas, si hace referencia a la música que circulaba en estos años y muchos aspectos sociales relacionados.

Todos los trabajos revisados me permitieron reconocer el periodo como interesante por las reformas continuas a las que estaba siendo sometida la educación en Colombia, me movía el deseo de saber si eso que decían los autores había circulado por la escuela, si esas políticas de planificación y desarrollo se habían materializado en unas prácticas concretas y que tanto de esas prácticas se han mantenido o todavía circulan en la enseñanza de la música en la escuela primaria colombiana.

Los propósitos de un proyecto

Uno de los objetivos de esta investigación es relacionar y analizar los discursos de las reformas educativas que se dieron es esta época entre 1963 y 1965 y dar cuenta de la repercusión hacia la enseñanza de la música que tuvo en la primaria.

Otro objetivo, de la investigación se deriva en mirar los contenidos que circulaban y los discursos didácticos acerca de la enseñanza de la música. Por ahora y como informe preliminar de investigación son las notas iniciales de un proyecto que comienza a tomar forma de una partitura particular que espera ser interpretada y reconocida.



[1] Texto presentado en los avances de investigación dentro de la Especialización en Pedagogía.

Editorial 19

 

Editorial

 

Nuestro blog en esta edición empieza con la estudiante de Especialización en Pedagogía, Carol Cifuentes quien hace una interesante reseña de un texto de Jeremy Bentham, mencionado por Foucault en su libro vigilar y castigar y que muestra el cómo se fue logrando ese disciplinamiento social, no impuesto, no obligado sino aceptado sumisamente, pues las esferas de la vigilancia son múltiples y capilares, hay ahí pues una reseña que nos invita y nos cuestiona como sujetos y como sociedad; luego encontraremos el texto del estudiante de especialización Sergio Chiquillo quien nos presenta un avance o mejor la idea de su proyecto de investigación, para ello parte desde su experiencia y nos va llevando de manera armónica por la sinfonía que parece ser su propuesta, pues el deseo de saber por su disciplina escolar: la música, hace de este texto toda una melodía para ser disfrutada en sus acordes investigativos; posteriormente el estudiante de maestría Andrés Malaver ganador de nuestro concurso de ensayo nos trae un clásico de la Pedagogía: Comenio y nos muestra esa idea de hombre pampédico que tuvo, nos señala las rutas por las que transitaron las ideas de este pedagogo para mostrar el fino propósito de la formación del hombre y sus virtudes, texto relevante para los tiempos de hoy donde parece que sólo la idea de formar para el trabajo es la que debe realizarse, un llamado a ver unas apuestas distintas y que apunten a otros escenarios posibles para la formación de la humanidad, esperamos que disfruten y aprovechen la lectura de este blog para sus reflexiones y su apuestas, desde la mirada de los estudiantes de posgrado de la facultad de educación.