Reseña
Sujeto
y sentido: consideraciones sobre la vinculación con el conocimiento que se
construye.
Néstor Fabian Corredor Medina
“De ahí que elijamos a la conciencia como premisa
desde donde pensar y conocer, porque permite ubicamos en el momento que se abre
a múltiples opciones de apropiación e intervención. Y esa conciencia es la
conciencia histórica”. H. Zemelman.
El texto
que acá se expone a forma de reseña, tiene como intención dar cuenta del
capítulo denominado “Sujeto y sentido: consideraciones para la vinculación
con el conocimiento que se construye” trabajo realizado por Hugo Zemelman
(2005) en el libro Voluntad de Conocer en el sujeto y su pensamiento en el
paradigma crítico. Lejos de pretender un resumen esquemático de los postulados
de Zemelman, es interés examinar críticamente su reflexión, guardando el orden
metodológico sobre el que el autor desarrolla la exposición a lo largo del
capítulo.
En ese
sentido, la arquitectura escritural de la reseña estará determinada por dos
momentos, en principio se abordarán los postulados de Zemelman (2005) desde una
perspectiva crítica y reflexiva, posibilitando de esta manera un dialogo fluido
y claro con sus postulados. En un segundo momento, a forma de conclusión, partiendo
del reconocimiento de la trascendencia de las reflexiones de Zemelman para el
ejercicio investigativo personal (Elaboración de tesis de grado), se
establecerán los vínculos, conexiones o aportes que se consideren pertinentes o
importantes.
En principio,
es necesario establecer el núcleo o eje central sobre el que Zemelman (2005)
ubica su reflexión, dado que el capítulo en toda su dimensión estará
determinado por dicho lugar analítico. Así las cosas, de entrada, se establece
una suerte de crítica a la racionalidad científica hegemónica que da sentido o
valida lo que es considerado como conocimiento o saber científico, es decir que
se apuntala una reflexión que desborda o pretende ampliar
los límites que el método asigna al sujeto, es decir, que el sujeto se desdoble
más allá de ser un poseedor y verificador del código de validez que el método
científico asigna a uno u otro ejercicio de construcción de conocimiento.
De esta
manera, hay en tensión dos posibilidades sobre el sujeto y su papel como
constructor de conocimiento. Por un lado, está la relación determinada por la
inserción del sujeto en los marcos propios de la analítica adaptada y asumida
como válida para la construcción de conocimientos (Método científico), y de
otra parte, Zemelman postula una visión que moviliza al sujeto de su lugar de
interprete de la realidad bajo las herramientas analíticas y teóricas
“hegemónicas”, y lo postula como un agente que puede y debería modificar su
relación epistemológica respecto de sus objetos de estudio, es decir,
involucrarse como lugar analítico y lugar analizado en la reflexión sobre la
realidad.
Así las
cosas, pareciera que la demanda por el sujeto como dinamizador indispensable en
los procesos de construcción de conocimiento, fuese una particularización de lo
que el mismo Zemelman (2000) llamaría como pensar epistémico en una de
sus reflexiones contenidas en el texto “Pensar teórico y pensar epistémico,
los retos de las ciencias sociales latinoamericanas”. Pues el fondo de la
discusión tiene como objeto señalar la posición del sujeto en relación con la
realidad de la que se ocupa como investigador (Zemelman, pensar
teórico y pensar epistémico: Los retos de las ciencias sociales
latinoaméricanas., 2000)
De allí,
que el ejercicio del pensamiento epistemológico diste de considerarse como una
simple oposición al pensamiento y ejercicio científico “tradicional en las
ciencias sociales”, y se proponga como una postura más amplia sobre el lugar
del sujeto en relación con la realidad en la que se desenvuelve. En ese
sentido, desde una perspectiva crítica de la realidad constituida Zemelman
(2005) adopta tres criterios de cara al sujeto y su acción como investigador, a
saber: I. La realidad está indeterminada y es el sujeto su agente de
transformación II. La investigación en ciencias sociales no se puede reducir a
la explicación de fenómenos. III. El sujeto se potencia en su práctica, así
como potencia la realidad que investiga.
Así, la
tesis fundamental de Zemelman (2005) se estructura en arreglo a la relación que
debería configurarse entre la triada sujeto-conocimiento-realidad. Y es a
partir de la concepción de la realidad no como objeto de conocimiento, sino
como lugar y contexto en el que produce el saber y que al mismo tiempo se
modifica la realidad, donde debería emerger una forma novedosa de pensamiento
epistemológico y político por parte del sujeto. Apunta el autor: “en este sentido, lo más
importante es organizar el conocimiento desde ciertos desafíos del sujeto como
pueden ser el reconocimiento de sus espacios de posibilidad.” (Zemelman, 2005,
Pág. 85).
En ese
sentido se incorpora la historicidad propia de los fenómenos o hechos
sociales como una máxima política y científica necesaria, en clave de
posibilitar una visión crítica sobre el rol del sujeto investigador, pero
también de los corpus teórico-metodológicos y analíticos que validan el saber,
es decir que la cuestión crítica del postulado de Zemelman (2015) apunta al
cuestionamiento profundo sobre la validez y posible condición de universalidad
del conocimiento que se configura con arreglo a disposiciones metodológicas que
elaboran discursos obre la realidad, pero que se sustentan en forma mayoritaria
en conceptos previos que muchas veces no corresponden al momento histórico
particular que se aborda.
De tal
manera que Zemelman (2005) señala dos criterios desde los cuales elaborar una
propuesta que se yuxtaponga a la construcción de conocimiento en la acepción
que acá se ha denominado perspectiva “hegemónica”, la cual asigna determinados
roles y formas de operar al sujeto que en su marco de condiciones se desarrolla
como investigador sobre la realidad. Dichos criterios son: I. La incorporación
del sujeto. II. Cómo se expresa la complejidad respecto la incorporación del
sujeto.
De
esta forma, el primer elemento que se propone para transgredir la relación
sujeto-conocimiento, suscrita a la matriz hegemónica, es el pensamiento
epistémico, es decir, permitir que el sujeto desborde los corpus
categoriales predeterminados, pues solamente la inserción del pensamiento
propio en la realidad podrá multiplicar sus posibilidades analíticas. En forma
particular señala Zemelman (2005) la necesidad de racionalizar la posición del
sujeto frente a lo que se quiere conocer, es decir, la configuración y puesta
en práctica del pensamiento epistémico antes del pensamiento racional
categorial. (Pág. 86)
Así
las cosas, lo que se persigue es el posicionamiento crítico del sujeto frente a
lo que podría denominarse, su objeto de intereses y análisis”. Esto en virtud
de dos elementos; por un lado, una lectura que desborde los marcos explicativos
previos (que muchas veces omiten lo particular de la realidad). Y de otro lado,
la posibilidad del sujeto de ampliar o potenciar su lectura subjetiva de la
realidad, es decir, desbordar lo que científica y socialmente se ha validado
como cierto. Esta última acepción resulta bastamente interesante, en tanto
vincula o posibilita la con creación de la necesaria relación entre
saber/conocimiento y política.
Sobre
lo enunciado señala Zemelman (2005):
Lo
que está en juego es la capacidad de plantearse un problema, practicar un
razonamiento que no quede atrapado en los conocimientos ya codificados; ser
críticas de aquello que nos sostiene teóricamente, o sea, ser capaces de
distanciarnos de los conceptos que manejamos, así como también de la realidad
observada. (Pág. 89)
Se coligue que Zemelman no solo propone una transformación radical en las prácticas
del sujeto frente a la realidad que lo determina, a esto agrega la necesidad de
cuestionar, desbordar y modificar los marcos conceptuales con los cuales se
observa y explica la realidad. Pues como ya se había mencionado, la variable
historicidad debería posibilitar la lectura de la realidad como algo absolutamente
cambiante, que demanda la necesidad de elaboraciones y matrices
teórico-explicativas predefinidas por el investigador, dada la imposibilidad de
comprender la realidad con fenómenos que no identifiquen las características
propias del momento en que el sujeto se aproxima a la realidad.
Finalmente,
el autor establece como necesario considerar algunos elementos que deberían ser
tenidos en relación con la concreción del pensamiento epistémico en la relación
sujeto-conocimiento. A saber, Modificar la externalidad del objeto, asumiendo
que este es susceptible de ser asimilado y comprendido desde diferentes y
diversas lecturas; Involucrar y diversificar el entramado analítico y teórico
que posibilita examinar o aproximarse a determinado fenómeno social; Permitir
desde la articulación categorial la
lectura compleja, amplia y completa del fenómeno, posibilitando de esta forma
un horizonte de sentido que le permita al sujeto una comprensión histórica del
hecho o fenómeno del que se ocupa.
Para
concluir, la institución universidad, tal como está diseñada en su estructura
pedagógica y curricular ha generado manuales o fórmulas mágicas sobre las que
se cree, se elabora o se construye conocimiento sobre eso que se denomina
“realidad”. Sin embargo, cuando los diferentes momentos del proceso
investigativo reclaman astucia del investigador, este por lo general acude como
forma de solucionarlo, a un grupo o entrando categorial que le permita
comprender o por lo menos dilucidar lo que está intentado observar. Se discute
acá, desde la experiencia personal o investigativa y desde los aportes de
Zemelman (2005) la necesidad de escuchar, ver y atender el objeto de atención
investigativa.
Sobre lo
enunciado, se mencionarán tres aspectos que se podrían considerar como relevantes,
de acuerdo con los planteamientos realizados por Zemelman y la experiencia
investigativa que se viene desarrollando en el marco de la elaboración del
proyecto de tesis. El primer elemento tiene que ver con la necesidad de
cuestionar la concepción de lo “valido”, es decir, que resulta imperativo
asumir que no todo cuerpo categorial o metodológico validado en una universidad
de centro de pensamiento resulta útil o trascendente en determinados contextos
de producción del saber ( El barrio, al escuela, la organización social, entre
otros), por lo cual es necesario permitir que la realidad ofrezca algunas luces
sobre el método y los conceptos que se podrían emplear para ser analizados.
Por
supuesto, lo que acá se argumenta nada tiene que ver con algunas posiciones
ligeras desde las cuales se establece que la realidad no puede ser explicada y
que todas las categorías, conceptos y cuerpos analíticos y teóricos son
insuficientes. ¡No! Lo que se intenta señalar tiene que ver con esa
recomendación metodológica que propondría Orlando Fals Borda (2015) en relación
con la necesidad de permitir que eso que vagamente se denomina “objeto de
estudio”, se exprese en el marco de la relación entre sujetos investigadores y
sujetos participantes, es decir, ampliar y vincular el corpus analítico del
investigador en función de las condiciones que la realidad planeta de manera
constante y circunstancial.
Finalmente,
es imperativo mencionar la necesidad que, en mi trabajo de tesis, -el cual
gravita en torno a la Reconstrucción Colectiva de la Historia, como modalidad
de investigación en educación popular- demanda la formación o ampliación de la
subjetividad del sujeto investigador, así mismo como de los sujetos
participantes. Es por ello por lo que reconocer la necesaria modificación del
rol del investigador en la producción de conocimiento, tal como lo propone
Zemelman (2005) no debe ser considerado solamente como una transformación
metodológica y epistemológica, sino que debería posibilita la inserción de la
concepción de la acción política como parte sustancial y necesaria en cualquier
proceso de investigación sobre la realidad.
Trabajos citados
Fals Borda,
O. (2015). Una sociología sentipensante para América Latina. México:
Siglo XXI Editores.
García, N. (2007). La pedagogía de
proyectos en la escuela: una aproximación a sus discursos en el área de
lenguaje. Enunciación, 79-94.
Zemelman, H. (2000). pensar teórico y
pensar epistémico: Los retos de las ciencias sociales latinoaméricanas. Instituto
de pensamiento cultural en América., 1 - 17.
Zemelman, H. (2005). Voluntad de
conocer, el sujeto y su pensamiento en el paradigma crítico. Barcelona.:
Anthropos.
Estudiante
Maestría en Educación. Reflexiones surgidas del seminario Enfoques epistémicos,
teóricos y metodológicos en las ciencias sociales en relación con la
información y los datos.