domingo, 25 de febrero de 2024

Leer y escribir 22

 

Leer y escribir 

Sandra Guido Guevara[1]

 

Empezaré por mencionar la indisoluble relación entre la lectura y la escritura, recuerdo ahora ciertas frases de cajón que les repetimos a nuestros estudiantes cuando se enfrentan al complejo reto de avanzar en la escritura académica “quien lee y no escribe lee dos veces” “tendrás que leer 100 páginas para escribir tres” “nadie escribe sobre lo que no ha leído.”

Para quienes hemos enseñado a leer y a escribir, cabe anotar que mi primera experiencia laboral estaba relacionada con la enseñanza de la lectura y la escritura a niños sordos. Es claro como esos dos procesos van de la mano, en la medida en la que vamos descifrando códigos alfabéticos a través de la lectura, le vamos dando sentido al mundo, vamos recolectando un material necesario para luego, a través de procesos cognitivos, motores y principalmente lingüísticos podemos expresar gráficamente -a través de la escritura- ese mundo que hemos venido leyendo desde que nacemos.

Pero ¿por qué son cruciales estos aspectos desde la infancia? porque marcarán al lector y al escritor del futuro y esto no quiere decir que quien no cultivó este hábito desde la infancia, luego no pueda hacerlo, pero el engrama de este ejercicio desde los primeros años facilitará el fortalecimiento posterior de estas habilidades.

En segundo lugar, quisiera hablar de la importancia de la lectura y de la escritura. Para ello, me basaré en una entrevista realizada a Jorge Luis Borges. Frente a la lectura dice el escritor “siempre he sido lector de enciclopedias, creo que es uno de los géneros literarios que prefiero porque de algún modo ofrece todo de manera sorprendente. (…) Y como siempre he sido un lector de enciclopedias, reflexioné -esa reflexión es trivial también, pero no importa, para mí fue inspiradora­- que las enciclopedias que yo había leído se refieren a nuestro planeta, a los otros, a los diversos idiomas, a sus diversas literaturas, a las diversas filosofías, a los diversos hechos que configuran lo que se llama mundo físico. ¿Por qué no suponer una enciclopedia de un mundo imaginario? Retomo este fragmento para reafirmar la posibilidad de la lectura como aprehensión del mundo, de un mundo complejo y diverso y por qué no, imaginario. Es la lectura la que nos proporcionará elementos para comprender diversas aristas de fenómenos históricos, sociales, culturales y por supuesto educativos, necesarios para hacer más sólidas y fundamentadas nuestras disertaciones académicas.

Vamos ahora a la escritura.

En torno a la escritura dice Borges en esta entrevista que, basta una palabra para empezar a escribir “(…) Al hablar de cómo llego a escribir un cuento mi punto de partida   fue una palabra, una palabra que usamos casi todos los días sin darnos cuenta de lo misterioso que hay en ella (salvo que todas las palabras son misteriosas) pensé en la palabra inolvidable, unforgettable en inglés. Pensé: qué raro sería que hubiera algo que realmente no pudiéramos olvidar.  (…) Ese fue uno de los primeros cuentos que escribí. Ustedes observarán que esos tres cuentos de apariencia distinta, Tlön, Uqbar, Orbú Tertius; El ahir y El libro de arena son esencialmente el mismo: un objeto mágico intercalado en lo que se llama el mundo real”. Quiero llamar la atención sobre dos cosas la primera, sobre esa palabra de partida que nos anima a seguir escribiendo, ese romper el hielo, por no decir el miedo a escribir. Se necesita a veces solo eso: la primera palabra. La segunda, sobre cómo un escrito, en este caso un cuento para Borges, es un encuentro de mundos que se interconectan luego en la lectura de otros, en sus mundos superpuestos y quizá contradictorios.

Pero se preguntarán los lectores cómo lo mencionado se vincula con la escritura académica que acompañará la vida del maestro y del investigador y que exigirá normas, formatos, códigos culturales del medio universitario, léxicos y registros particulares que llevaremos a informes académicos, artículos, tesis de grado y ensayos, entre otros. Vale la pena preguntarse si se podría llegar a este lugar sin tener consciencia de la inseparable relación entre lectura y escritura, de la importancia de leer el mundo y contarles a otros por escrito nuestras propias interpretaciones y sin perder el miedo a escribir esa primera palabra que nos puede llevar luego a escribir tesis de más de 200 páginas. Quizá solo eso: una primera palabra escrita y un recuerdo de la enciclopedia que nos fascinó por mostrarnos esos otros mundos, serán el primer paso para iniciar el camino y creer en la posibilidad de llegar a movernos como peces en el agua en la escritura de textos académicos.



[1] Profesora titular de la Universidad Pedagógica Nacional.

Editorial 22

 

Editorial

 

Nuestro blog empieza con las reflexiones de la profesora Sandra Patricia Guido Guevara acerca de la lectura y la escritura, ella a partir de su experiencia personal, sitúa las frases que circulan y que a veces caen en el vacío o pierden fuerza al constituir el ámbito de la cotidianeidad, para pensar dicho ejercicio en la universidad. En seguida, tenemos una reseña de Andrés Felipe Sepúlveda Sánchez, estudiante de la Especialización en Pedagogía sobre el texto de Böhm, W. (2010). La Historia de la pedagogía. Desde Platón hasta la actualidad, en donde el autor realiza un recorrido sobre la historia de la pedagogía y los pedagogos clásicos. Posteriormente, Diego Santana estudiante de la Maestría en Educación nos muestra - en avances de investigación - las comprensiones que desde su perspectiva ha logrado alcanzar para emprender su pesquisa sobre la alimentación y las relaciones con la escuela. Terminamos con un ensayo de Federico Vargas Quintero, estudiante de la Especialización en Pedagogía quien nos muestra la importancia del pensamiento de Estanislao Zuleta en relación con la educación, la democracia y el poder de la palabra, este último, al parecer del autor, es un elemento que las une.

Condiciones de publicación 21

                                  Condiciones de los escritos para las distintas secciones



1. Sección de avances de investigación. 
Avances referidos a aspectos teóricos, metodológicos, autor de interés, tema de interés. (No se reciben artículos de investigaciones concluidas por cuanto no tiene el lugar de una revista indexada que si los requiere en su dimensión). 
Aspectos formales: Autor único, condiciones del ensayo: desarrollo de la tesis y bibliografía. 4 cuartillas. Times new roman 12. Espacio sencillo.

2. Sección de ensayo, artículos de reflexión (producto de seminarios temáticos). 
El escrito enviado debe referir el seminario en el marco en el cual se produce. 
Aspectos formales: Autor único, condiciones del ensayo: desarrollo de la tesis y bibliografía. 4 cuartillas. 4 cuartillas. Times new roman 12. Espacio sencillo.

3. Sección de reseñas de libros leídos en la Maestría. Aspectos formales: Escrito-Reseña que dé cuenta de alguna de las lecturas realizadas en el marco de la Maestría. 
Aspectos formales: Autor único y bibliografía. 2 cuartillas. Times new roman 12. Espacio sencillo.

4. Sección de memorias de eventos en los que se haya participado (poster, taller, resumen de ponencia, panel). 
Aspectos formales: Resumen. 2 cuartillas. Times New Roman 12. Espacio sencillo. Se debe incluir datos del evento en mención. Y su formato será en WORD.

El correo institucional en donde se recibirán las contribuciones para el blog es el siguiente: 

cuadernoseesmae@pedagogica.edu.co

Memoria de eventos académicos 21

 

Memorias eventos académicos

 

Durante el mes de septiembre se llevó a cabo la semana de la investigación del departamento de posgrados, en este evento los estudiantes de maestría presentaron los avances de sus trabajos de investigación con un total de 25 proyectos donde se destacaron sus apropiaciones y comprensiones en el desarrollo de sus propuestas investigativas. La participación de los estudiantes de otros semestres y programas de posgrados se convirtió en una fortaleza y oportunidad de aprendizaje tanto para los oyentes como para los expositores.

Leer y escribir 21

 

Leer y escribir

Leer y escribir como mediaciones para la investigación en

la esfera de la praxis educativa 

José Emilio Díaz Ballén[1]

 La lectura del mundo precede a la lectura de la palabra, de ahí que la posterior lectura de

ésta no pueda prescindir de la continuidad de la lectura de aquél. Lenguaje y realidad

se vinculan dinámicamente. La comprensión del texto a ser alcanzada

por su lectura crítica implica la percepción de relaciones entre el texto

y el contexto (…) Es en este sentido que la lectura crítica de la realidad,

dándose en un proceso de alfabetización o no, y asociada, sobre todo

a ciertas prácticas claramente políticas de movilización y de organización, puede

constituirse en un instrumento para lo que Gramsci llamaría

acción contrahegemónica.

Freire, 1982.


Uno de los estudios realizados en Colombia sobre lectura y escritura en la educación superior estuvo liderado por la Universidad Javeriana de la Ciudad de Bogotá. Este trabajo colectivo se tituló, Para qué se lee y se escribe en la universidad colombiana (2012). En esta investigación participaron 17 universidades de todo el país, en torno a un gran propósito, esto es, el de caracterizar las prácticas de lectura y escritura dominantes en la universidad colombiana (Pérez & Rincón 2012). Entre sus múltiples hallazgos interesa destacar, leer y escribir para investigar.

 En este sentido, se trató de determinar las relaciones entre la investigación y las prácticas de lectura y escritura y, por esta vía, se trató de argumentar cómo estas últimas constituyen y construyen los posicionamientos epistemológicos, los contextos y las problematizaciones en línea con los diversos y singulares objetos de investigación en conexión con las preguntas y propósitos de investigación, que terminan por ser posicionados en los diferentes espacios académicos. Es de resaltar, que la lectura y la escritura orientada a la investigación configuran prácticas de una escritura instrumental, cuya intención es la entrega de ejercicios de registros escritos y exposiciones orales que los docentes esperan revisar y escuchar en las aulas de clase.

 De esta instrumentalización de la lectura y la escritura que se impone en las instituciones educativas se transita hacia la configuración de una triada: leer, escribir y participar. En consecuencia, implica que los procesos de inmersión en el campo del saber permitan que los intereses, interrogantes y problematizaciones estén en correlación con el saber disciplinar que los investigadores en formación están estudiando.

En este orden de ideas, emergen dos operaciones epistemológicas en la relación docente-estudiante, a saber. Por una parte, la investigación mostró un interés por la lectura y la escritura orientada a los intereses y búsquedas investigativas que en el campo del saber y en las disciplinas germinan y que los docentes sugieren abordar. Por otra parte, se deja la puerta abierta para interrogar e indagar sobre las relaciones, intenciones y acciones que se entrelazan en coherencia con el tipo de conocimiento que se proyecta alcanzar en una disciplina o espacio académico (Pérez & Rincón 2012).

Otras investigaciones han venido mostrando en sus hallazgos y conclusiones; para comenzar, que los docentes reconocen que los estudiantes en los posgrados llegan con ciertos niveles de dificultades y por lo general, se atribuyen a fallas en el sistema escolar, principalmente, a la instrumentalización de la lectura y la escritura en los niveles de educación que preceden la formación en los pregrados y los posgrados. Continuando, a juicio del autor del presente texto, otra de las falencias del sistema educativo superior es la ausencia de prácticas de lectura y escritura en las disciplinas, siendo esta práctica una de las estrategias de esta enseñanza.

Se adiciona, que es necesario que el profesorado adicione sus propias lecturas y por esta vía, los estudiantes puedan develar las formas discursivas y los problemas propios de las disciplinas en los syllabus que conforman las propuestas en los posgrados. Para cerrar, es relevante que, en todos los procesos formativos en la educación superior, se fortalezca un ambiente activo, creativo y reflexivo de la lectura y de la escritura como herramientas para adentrarse en proyectos de investigación en las diferentes esferas de la praxis humana.

Desde otro punto de vista, interesa para el presente texto intentar comprender y explicar desde la esfera de la praxis educativa, los momentos más relevantes que podrían estar experimentado los estudiantes en los programas de posgrado en relación con la triada, leer, escribir e investigar. En tal sentido, uno de los poemas de Octavio Paz (1914-1998), titulada La Calle, en trece versos nos ofrece una experiencia angustiosa del caminar de un hombre en una calle a oscuras. De esta manera, esta experiencia humana permite una analogía con la experiencia académica en la formación de investigadores e investigadoras en torno a la triada leer, escribir y su correlación con la investigación (Pérez & Rincón 2012).

LA CALLE

Es una calle larga y silenciosa.

Ando en tinieblas y tropiezo y caigo

y me levanto y piso con pies ciegos

las piedras mudas y las hojas secas

y alguien detrás de mí también las pisa:

si me detengo, se detiene;

si corro, corre. Vuelvo el rostro: nadie.

Todo está oscuro y sin salida,

y doy vueltas y vueltas en esquinas

que dan siempre a la calle

donde nadie me espera ni me sigue,

donde yo sigo a un hombre que tropieza

y se levanta y dice al verme: nadie.

Podría afirmarse que la calle representa en este poema la vida misma, por un lado, y por otro, el trasegar de los estudiantes por la lectura y la escritura en los procesos formativos de la educación superior, en particular, en los posgrados. En este sentido, la calle emerge como un escenario de encuentro consigo mismo, con su “propio yo” a sabiendas de que, en la medida en que se interactúa consigo mismo, se abre paso a la otredad y en esta epifanía encuentra su verdadera identidad. Pero, también la calle simboliza la esfera de la vida por donde transita los espacios de la formación universitaria.

De la primera, se puede inferir de los sujetos sus condiciones de posibilidad con las cuales se aproximan a ser parte de la calle; es el momento donde nacen las preguntas, ¿qué escribir?; ¿para qué se escribe?; ¿para quién se escribe? Del mismo modo, las mismas preguntas se repiten, pero, pensando en la lectura. Y, de la segunda, surge una pregunta más compleja, ¿qué tipo de relaciones se pueden encontrar entre los procesos de lectura y de escritura con la formación como investigadoras e investigadores en el programa, énfasis o línea a la que se ingresó?   

En este orden de ideas, la oscuridad representa para los iniciados en la formación académica e investigativa, las dificultades con las que el/los estudiantes inician sus procesos. En este sentido, son las tinieblas, los tropiezos y las caídas al enfrentarse a los asuntos académicos que exigen la escritura y la lectura. Es el momento de intervención de los directores o tutores que, a través de las asesorías, revisan y diagnostican en los primeros escritos las ausencias, carencias y fortalezas que se traen desde la esfera de la praxis educativa.

Al mismo tiempo, es volver sobre su propio yo al saberse pletórico de la praxis, pero, se advierte que lo que se escribe y se lee en la escuela está articulado a una cadena que se tapiza de capital humano y se abandona en las buenas intenciones de educar para el futuro a unos sujetos que a diario habitan los centros educativos.

Todo está oscuro y sin salida y doy vueltas y vueltas…, muchas veces, lo oscuro y sin salida en relación con la escritura y la lectura se reduce a la falta de comprensión de los tres componentes de un texto escrito. A sabiendas, el componente sintáctico, el componente semántico y componente pragmático que permiten, por una parte, comprender la relación entre las palabras y los enunciados, la forma y el contenido de las ideas, y así mismo, el contexto en que se escribe y se interpreta, por otra parte.

En resumidas cuentas, la cohesión textual se visibiliza cuando estos tres componentes producen un texto con sentido tanto en su forma como en su significado. Y, en consecuencia, su intención comunicativa sea trasmitida de manera efectiva. De lo contrario, la ausencia de alguno de los tres, termina por desfavorecer el proceso de comprensión del mensaje. No obstante, se resalta que la escritura y la lectura no sólo son normas y técnicas; son básicas para comprender un texto, pero, lo más relevante es que la escritura y la lectura son ejercicios académicos en los cuales se declaran unos posicionamientos epistemológicos, políticos y éticos de acuerdo con Giroux (1992), quien argumenta que “en lugar de formular la alfabetización en función del dominio de unas determinadas técnicas, hemos de ampliar su significado para incluir en él la habilidad de leer críticamente, tanto dentro como fuera de las propias experiencias, y con fuerza conceptual” (p.132).

Y, de igual manera, se necesita propender en todos los niveles educativos desde la perspectiva de Freire (1984) por una “lectura crítica de la realidad, dándose en un proceso de alfabetización o no, y asociada sobre todo a ciertas prácticas claramente políticas de movilización y de organización, puede constituirse en un instrumento de acción contrahegemónica” (p.107).

Se cae, se levanta, escucha a alguien que anda detrás de él, alguien que... tal vez, no sea más que él mismo…y doy vueltas y vueltas en esquinas, estas frases calcan muy bien el caminar por la escritura y la lectura de los estudiantes. Es el constante escribir y leer que a veces entra en reflexión y otras se sumerge en la dispersión y en el tener que volver a reiniciar antes de caer en manos o en técnicas de fabricación de textos que demeritan el verdadero sentir y pensar de quien se atreve a escribir desde la academia. Sin embargo, sin importar cuántas caídas se tiene al lado y caminando en las mismas angustias del tutor o tutora, a veces invisible o silencioso, pero, que anda detrás de él o ella atento de mostrar alternativas para escribir y leer sobre el mundo, las realidades, las disciplinas y ayudando a construir los objetos de estudio que se desea indagar.

Para finalizar, es importante, junto Barthes (2011), interrogarnos por, ¿dónde ubicar la escritura? La escritura se ubica en el espacio que se abre entre la lengua y el estilo, “concebida como la posibilidad de decidir sobre el horizonte discursivo propio, de ejercer una libertad no exenta de condicionamientos, pero imprescindible para afirmar cualquier proyecto literario” (p. 124). En fin, de cuentas la escritura es un acto de conciencia y de responsabilidad que siempre estará bajo la lupa de los límites ideológicos de la época y de la sociedad, que determinan el tipo de escritura.

Referencias

 Pérez, M. & Rincón, G. (Compiladores). (2013). ¿Para qué se lee y se escribe en la universidad colombiana? Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana.

Barthes, R. (2011). El grado cero de la escritura y nuevos ensayos críticos. México: Siglo XXI.

Freire, P. (1984). La importancia de leer en la escuela – 1ª ed. 16ª (2004). Buenos Aires (Argentina): Siglo Veintiuno Editores.

Giroux, H. (1992) Teoría y Resistencia en Educación. Argentina, Siglo XXI Editores.



[1] Profesor e investigador de la Universidad Pedagógica Nacional.

Ensayos y artículos de reflexión 21

 

Ensayo o artículo de reflexión

 

"TRANSFORMACIÓN SOCIAL A TRAVÉS DE LA EDUCACIÓN: LA PEDAGOGÍA CRÍTICA EN LAS VOCES DE MCLAREN, FREIRE Y GIROUX".

 

James Javier Brausin Rodríguez.[1]

 

La pedagogía crítica es un enfoque educativo que se ha desarrollado a lo largo del tiempo con el objetivo de cuestionar y transformar las estructuras de poder y las desigualdades sociales a través de la educación. Este enfoque se basa en la idea de que la educación no solo debe transmitir conocimientos de manera pasiva, sino que debe ser un medio para empoderar a los estudiantes, fomentar la reflexión crítica y la acción transformadora. En este escrito, tomaremos tres documentos base de los autores Peter McLaren, Paulo Freire y Henry Giroux. Exploraremos sus ideas sobre la pedagogía crítica para encontrar puentes en sus concepciones. Al final, concluiremos con algunas ideas aplicadas al contexto colombiano con respecto a la pedagogía crítica.

Peter McLaren es un referente fundamental en el campo de la pedagogía crítica. En su obra "Pedagogía crítica, resistencia cultural y la producción del deseo", McLaren destaca dos aspectos cruciales. En primer lugar, critica la pedagogía tradicional, que homogeniza y controla sin tener en cuenta las diferencias de género, sociales, lingüísticas y de orientación sexual. En lugar de esto, defiende la importancia de comprender las subjetividades de los estudiantes y sus contextos individuales para lograr una comunicación efectiva y un compromiso con la transformación.

Este enfoque es esencial porque reconoce la diversidad de las experiencias de los estudiantes y la necesidad de abordar las desigualdades presentes en el sistema educativo. McLaren también critica ciertas interpretaciones posmodernas que consideran "pluralismo descomprometido con lo social". Sin embargo, enfatiza que no se trata de juzgar lo posmoderno en sí, sino de acoger ideas que tengan una diversidad crítica, ya que esto permite dar voz a los excluidos y oprimidos y romper con la hegemonía tradicional.

En segundo lugar, McLaren destaca la importancia de la relación con la historia en la pedagogía crítica. Argumenta que la pedagogía crítica recurre al estudio historiográfico para descubrir las voces silenciadas por las posturas tradicionales. Esta conexión con la historia es fundamental para comprender cómo las estructuras de poder y las desigualdades sociales se han desarrollado a lo largo del tiempo. McLaren sostiene que la pedagogía crítica busca una comprensión más profunda y analítica del sistema capitalista, lo que permite ver y entender la realidad como un proceso dinámico arraigado en la lucha de clases.

Paulo Freire es otro influyente pensador de la pedagogía crítica. Analizando su libro “pedagogía del oprimido” encontramos que su enfoque se centra en la educación como una herramienta para la liberación. Freire argumenta que la educación tradicional perpetúa la opresión al tratar a los estudiantes como objetos pasivos y limita su capacidad de pensamiento crítico. En cambio, propone un modelo educativo liberador en el que los estudiantes son vistos como sujetos activos y comprometidos en la transformación de la sociedad.

Uno de los conceptos clave de Freire es la "educación bancaria". Esta idea se refiere a la práctica educativa tradicional en la que el conocimiento se deposita en los estudiantes de manera pasiva, como si fueran bancos vacíos. Freire aboga por un enfoque opuesto, en el que el diálogo y la participación son fundamentales. Considere que la educación debe ser una actividad problematizadora y crítica que fomente la reflexión y la acción transformadora.

Freire también destaca la importancia de la conciencia crítica. Argumenta que la educación debe ayudar a los estudiantes a desarrollar una comprensión más profunda de su realidad y a cuestionar las estructuras de poder. Esta conciencia crítica les permite tomar medidas para cambiar su entorno y luchar por una sociedad más justa. En resumen, la pedagogía crítica de Freire se basa en la idea de la educación como praxis liberadora, un proceso en el que el conocimiento se convierte en una herramienta para la emancipación.

Henry Giroux es otro destacado exponente de la pedagogía crítica. En su artículo "Los profesores como intelectuales transformativos", Giroux destaca la importancia del papel del docente en el proceso educativo. Argumenta que los docentes no deben ser neutrales, sino que tienen un papel fundamental en la formación de los estudiantes como ciudadanos críticos y activos en la sociedad.

Giroux se refiere a los docentes como "intelectuales transformativos" que tienen la capacidad de fomentar la reflexión crítica y la acción social entre los estudiantes. Considera que los docentes deben ir más allá de la mera transmisión de conocimientos y ayudar a los estudiantes a comprender las estructuras de poder y las desigualdades sociales. Para lograr esto, los docentes deben ser críticos y comprometidos con la justicia social.

El autor también enfatiza la importancia de la pedagogía cultural, que aborda temas relacionados con la cultura popular, los medios de comunicación y la ideología. Argumenta que la pedagogía crítica debe considerar cómo la cultura y los medios de comunicación influyen en la construcción de identidades y en la perpetuación de estereotipos. Los docentes, como intelectuales transformadores, deben ayudar a los estudiantes a analizar y cuestionar estas influencias culturales.

Enfoques Comunes y Desafíos. Los aportes de Peter McLaren, Paulo Freire y Henry Giroux comparten varios puntos en común. En primer lugar, todos ellos critican la educación tradicional, que se caracteriza por la homogeneización, la pasividad y la perpetuación de las estructuras de poder. Argumentan que la educación debe ser una herramienta para la liberación y la transformación social, lo que implica la necesidad de fomentar la reflexión crítica y la acción activa entre los estudiantes.

En segundo lugar, los tres autores subrayan la importancia de la conciencia crítica. McLaren, Freire y Giroux consideran que la educación debe ayudar a los estudiantes a comprender las estructuras de poder y las desigualdades sociales para que puedan tomar medidas para cambiar su entorno. Esta conciencia crítica es fundamental para la formación de ciudadanos comprometidos y activos en la sociedad.

Además, los tres autores hacen hincapié en la importancia del papel del docente. Consideramos que los docentes no deben ser neutrales, sino que deben ser intelectuales transformadores que guían a los estudiantes en su búsqueda de la conciencia crítica y la acción social. Esto implica la necesidad de una pedagogía comprometida con la justicia social y la emancipación.

Sin embargo, la pedagogía crítica no está exenta de desafíos. Uno de los desafíos más importantes es la resistencia a los cambios en el sistema educativo. La pedagogía crítica plantea un cuestionamiento profundo de las prácticas tradicionales y las estructuras de poder en la educación, lo que puede enfrentar resistencia por parte de instituciones educativas, docentes y otros actores interesados ​​en mantener el statu quo.

Otro desafío es la implementación efectiva de la pedagogía crítica en el aula. Requiere un enfoque pedagógico más interactivo y participativo, lo que puede ser difícil de llevar a cabo en entornos educativos que se centran en la evaluación y la transmisión de conocimientos de manera pasiva. Además, se necesita una formación adecuada para los docentes que deseen adoptar enfoques pedagógicos críticos.

Conclusiones frente al conflicto armado colombiano y la pedagogía critica

*   La pedagogía crítica, como se puede observar a través de los aportes de Peter McLaren, Paulo Freire y Henry Giroux, es un enfoque educativo que busca transformar la educación en una herramienta para la liberación y la justicia social. Se centra en cuestionar las estructuras de poder y las desigualdades sociales, empoderando a los estudiantes para comprender y cambiar su entorno.

 

*   La importancia de la educación como herramienta de transformación social en el contexto colombiano, la prolongada lucha contra las FARC-EP y otros grupos armados ha dejado cicatrices profundas en la sociedad. La pedagogía crítica, basada en la reflexión crítica y la acción transformadora, se presenta como un enfoque crucial para abordar estas heridas. La educación, contextualizada en la historia del conflicto, puede ayudar a las comunidades a comprender sus raíces y promover la reconciliación y la justicia social. Los educadores deben adoptar un enfoque crítico y estar dispuestos a desafiar las narrativas hegemónicas que perpetúan divisiones. Sumado a esto, la necesidad de una educación contextualizada y participativa donde la pedagogía crítica enfatiza la importancia de contextualizar la educación en la realidad de los estudiantes. En el tejido colombiano, esto significa abordar temas relacionados con el conflicto armado, los desplazamientos forzados y las desigualdades sociales. Los educadores deben promover la participación de los estudiantes, alentándolos a compartir sus experiencias y perspectivas. Al hacerlo, se puede fomentar una conciencia crítica sobre las causas y las consecuencias del conflicto y empoderar a las comunidades para la acción transformadora.

 

*     Debido a que el conflicto armado en Colombia ha exacerbado las desigualdades sociales y económicas es urgente la crítica a la exclusión y la desigualdad. La pedagogía crítica, en línea con las ideas de Freire y McLaren, aboga por cuestionar las estructuras de poder que perpetúan estas desigualdades. Los educadores deben ayudar a los estudiantes a identificar y desafiar las injusticias presentes en la sociedad colombiana. Esto incluye cuestionar las políticas de tierras, los desplazamientos forzados y las limitaciones en el acceso a servicios básicos. La educación crítica puede servir como un medio para empoderar a las comunidades marginadas y abogar por la justicia social.

 

*  En Colombia, el docente desempeña un papel fundamental como mediador entre diferentes grupos sociales y como agente de cambio. Los educadores deben ser conscientes de las tensiones y divisiones presentes en la sociedad y trabajar para fomentar el diálogo y la comprensión entre las partes en conflicto. Adoptar una postura crítica y estar dispuesto a desafiar las narrativas polarizadas es esencial para construir puentes entre las comunidades y promover la reconciliación. Los docentes pueden ser líderes en la promoción de una cultura de paz y justicia.

 

*    La pedagogía crítica busca la acción transformadora como resultado de la conciencia crítica, esto implica la promoción de iniciativas y movimientos que busquen la construcción de paz, la justicia social y la reconciliación. Los educadores pueden inspirar a los estudiantes a ser agentes activos en la transformación de la realidad, ya sea a través de la participación en proyectos comunitarios, la promoción de los derechos humanos o el apoyo a procesos de paz. La educación crítica puede ser una fuerza poderosa para superar el legado del conflicto y construir un futuro más inclusivo y equitativo en Colombia.

En resumen, la pedagogía crítica, basada en las ideas de Peter McLaren Giroux y Paulo Freire, ofrece un marco valioso para abordar el conflicto político, social y armado en Colombia. Al promover una educación contextualizada, la reflexión crítica y la acción transformadora, los educadores pueden desempeñar un papel crucial en la construcción de la paz y la justicia social en el país.

En última instancia, la pedagogía crítica es un llamado a repensar la educación y reconocer su poder para la transformación social. Los aportes de McLaren, Freire y Giroux, entre otros, siguen inspirando a docentes y estudiantes a luchar por un mundo más justo y equitativo a través de la educación.

 Referencias

1.       Freire, P. (1970). Pedagogía del oprimido. Montevideo. Tierra Nueva.

2.       Giroux, H. (1990). Los profesores como intelectuales: hacia una pedagogía crítica del aprendizaje. México. Paidós.

3.       McLaren, P., (1994). Pedagogía crítica, resistencia cultural y la producción del deseo. Buenos Aires: AIQUE Grupo Editor.



[1] Estudiante de la especialización en Pedagogía de la Universidad Pedagógica Nacional.

Reseña 21

 

Reseña

Reseña de la obra Pedagogía de Immanuel Kant

Yenny Yañez Rodríguez[1]

  

Immanuel Kant (1724-1804) fue un filósofo alemán considerado uno de los pensadores más influyentes de la Ilustración europea. Es conocido por su obra "Crítica de la razón pura", en la que aborda la naturaleza y los límites del conocimiento humano. Kant también es reconocido por su obra "Fundamentación de la metafísica de las costumbres", en la que desarrolla su teoría ética basada en el imperativo categórico. Además de su trabajo filosófico, también escribió sobre temas como la educación, la religión y la política. Su pensamiento ha tenido una gran influencia en la filosofía, la teología, la política y la cultura en general.

La obra Pedagogía [2] de Immanuel Kant es una reflexión filosófica sobre la educación y su importancia para el desarrollo de la razón y la libertad del ser humano. En ella, el filósofo sostiene que la educación es un proceso que debe ser guiado por la razón y la moral, y no por la autoridad o la tradición.

El tema principal de esta obra es la educación como medio para el desarrollo de la razón y la libertad del ser humano. Kant sostiene que la educación debe ser un proceso guiado por la razón y la moral, y no por la autoridad o la tradición. El alemán considera que la educación es un medio para el desarrollo de la autonomía y la responsabilidad del individuo. Según él, la educación debe fomentar la capacidad del ser humano para pensar por sí mismo y tomar decisiones libres y racionales. En este sentido, la educación debe ser un proceso que fomente la libertad y la autonomía del individuo, y no un medio para imponer normas o valores ajenos a su propia razón.

En su obra, Kant también aborda la importancia de la moral en la educación. Según él, la educación debe ser un proceso que fomente la moralidad del individuo, es decir, su capacidad para actuar de acuerdo con los principios éticos universales. En este sentido, la educación debe ser un proceso que fomente la responsabilidad y el compromiso social del individuo, y no un medio para fomentar el egoísmo o la indiferencia hacia los demás.

Por otro lado, Kant también reflexiona sobre la diferencia entre la educación de los animales y la de los seres humanos y esto se observa en las primeras líneas de la obra donde dice:

El hombre es la única criatura que ha de ser educada. Entendiendo por educación los cuidados (sustento, manutención), la disciplina y la instrucción, juntamente con la educación. Según esto, el hombre es niño pequeño, educando y estudiante. Tan pronto como los animales sienten sus fuerzas, las emplean regularmente, de modo que no les sean perjudiciales. Es admirable, por ejemplo, ver las golondrinas pequeñas, que, apenas salidas del huevo y ciegas aún, saben, sin embargo, hacer que sus excrementos caigan fuera del nido. Los animales, pues, no necesitan cuidado alguno; a lo sumo, envoltura, calor y guía, o una cierta protección. Sin duda, la mayor parte necesitan que se les alimente, pero ningún otro cuidado. (Kant,1803, p. 2)

Según él, la educación de los animales se basa en el instinto, mientras que la educación de los seres humanos se basa en la razón y la moral, de manera que “el hombre necesita una razón propia; no tiene ningún instinto, y ha de construirse él mismo el plan de su conducta” (Kant,1803, p. 3). En este sentido, Kant sostiene que la educación debe ser un proceso que fomente la autonomía y la responsabilidad del individuo, y no un medio para imponer normas o valores ajenos a su propia razón. Para el alemán esto se daría a través de la disciplina, puesto que la disciplina convierte la animalidad en humanidad.

En cuanto a la metodología de la educación, Kant considera que la educación debe ser un proceso que fomente la participación del individuo en su propio proceso de aprendizaje. Según él, la educación debe ser un proceso que fomente la curiosidad y el interés del individuo por el conocimiento, y no un medio para imponer conocimientos ajenos a su propia razón. En este sentido, la educación debe fomentar la autonomía y la responsabilidad del individuo, y no ser un fin en sí misma, puesto que, para Kant, “el hombre tiene por naturaleza tan grande inclinación a la libertad, que cuando se ha acostumbrado durante mucho tiempo a ella, se lo sacrifica todo” (Kant,1803, p. 3).

Finalmente, es posible afirmar que esta obra sobre pedagogía es uno de los textos más influyentes de la edad moderna, si bien Kant no podría considerarse únicamente un “pedagogo” como Rousseau, Dewey, Montessori, Piaget, Freire, entre otros, es posible establecer relación con planteamientos de pedagogos de su época como Herbart.

Referencia:

Kant, I. (1803). Pedagogía. Recuperado de http://www.elejandria.com/libro/pedagogia



[1] Estudiante de la Especialización en Pedagogía. Texto producido para el seminario de Historia de la Pedagogía.

[2] El texto de Pedagogía de Immanuel Kant fue publicado en 1803, recopilado por su discípulo F. T. Rink y con la aprobación del propio Kant.